18/01/2026
Respetemos su infancia
Queremos niños tranquilos, respetuosos y emocionalmente sanos,
pero a veces olvidamos que están aprendiendo…
aprendiendo a sentir, a expresarse y a regularse.
Un niño no nace sabiendo manejar el enojo, la frustración o el miedo.
Eso se aprende con el tiempo, con ejemplos y con acompañamiento.
Cuando un niño se equivoca o se desborda,
no está fallando como persona,
está atravesando una etapa de crecimiento.
Criar no se trata de exigir perfección,
sino de ofrecer guía, paciencia y comprensión.
De recordar que la infancia es un proceso, no una carrera.
Tal vez no se trata de que los niños cambien,
sino de que los adultos aprendamos a mirar con más calma,
a escuchar con más empatía
y a acompañar con más amor.
💭 Porque los niños no necesitan padres perfectos,
necesitan adultos presentes.