11/02/2026
Un caso que conmovió a México y que no puede leerse solo como un accidente.
El posparto es una etapa real, profunda y vulnerable de la que poco se habla y que con demasiada frecuencia se minimiza. No siempre es visible. No siempre se nota. Y muchas veces, ni siquiera la pareja o la familia alcanzan a dimensionar lo que ocurre en el cuerpo y la mente de una mujer después de dar a luz.
Cambios hormonales abruptos, privación del sueño, dolor físico, presión social, miedo, soledad y una exigencia silenciosa de “estar bien” pueden converger en un estado emocional frágil. El posparto no es solo cansancio: puede implicar depresión, ansiedad severa, desorientación, pensamientos intrusivos o conductas de riesgo cuando no hay acompañamiento oportuno.
En este contexto ocurrió el caso de Hortensia, una joven de 24 años que fue atropellada en la avenida Paseo de los Leones, en Monterrey, Nuevo León. En videos que circularon en redes sociales se observa cómo corre hacia los carriles centrales de alta velocidad. Testigos señalaron que minutos antes se encontraba desorientada, caminando sin rumbo por la vialidad.
El impacto le provocó traumatismo craneoencefálico, lesiones pulmonares, múltiples fracturas y daños internos. Actualmente permanece hospitalizada en estado crítico.
Familiares informaron que recientemente había dado a luz y que atravesaba el posparto, además de un cuadro depresivo y otros trastornos emocionales. Aunque las investigaciones continúan, este dato abrió una conversación necesaria: la salud mental materna sigue siendo un tema invisibilizado.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 5 mujeres puede presentar depresión posparto, y en casos más graves, síntomas severos que afectan su percepción de la realidad y su seguridad. Estudios científicos confirman que la falta de detección y tratamiento oportuno aumenta el riesgo de conductas autolesivas y accidentes graves.
Este no es un tema de debilidad. No es falta de amor. No es exageración.
Es salud mental.
El posparto necesita acompañamiento real, evaluación profesional y redes de apoyo activas. Hablar de ello salva vidas. Callarlo, lo vuelve peligroso.
Que este caso no se quede solo en la viralidad. Que nos obligue a mirar de frente una realidad que muchas mujeres viven en silencio.
Cuidar la salud mental materna también es prevención.
A veces no podemos solos, y está bien 🤍
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