04/10/2015
El diagnóstico genético cambia vidas: identificación de mutaciones en BRCA y cáncer de mama y ovario.
Testimonio:
"Mi abuela, mi padre y yo tenemos cáncer de mama, y nuestras historias están totalmente vinculadas.
A mi abuela le diagnosticaron cáncer de mama cuando tenía casi 40 años, se sometió a una mastectomía y ¡vivió hasta los 95 años! Ella fue una inspiración.
La mayoría de las personas no saben que los hombres también pueden tener cáncer de mama. Papá detectó su cáncer de mama en el año 2001. Mientras se duchaba, sintió un bulto en la mama o parte izquierda del pecho. El médico confirmó que el bulto era sospechoso. Se sometió a una mamografía y luego a una mastectomía para eliminar el cáncer. Al poco tiempo, le diagnosticaron cáncer de próstata y se sometió a 40 tratamientos de radiación en ocho semanas. Ambos cánceres, de mama y próstata, tenían un vínculo genético. A los pocos años, le diagnosticaron cáncer de vejiga. Afortunadamente, este cáncer fue detectado a tiempo y lo eliminaron y a partir de ese momento, ha seguido sin cáncer. Mi padre ahora tiene 78 años y sigue siendo una persona fuerte.
Tras la aparición de los cánceres de mi padre, su oncólogo le realizó una prueba para detectar la mutación del gen BRCA2 y, tras el resultado positivo, determinó que era portador. Mis hermanos y yo también nos sometimos a la prueba para saber si éramos portadores. A mi me dio positivo para el gen BRCA2, lo que implica un 85 por ciento de riesgo de cáncer de mama en cualquier etapa de la vida para las mujeres.
El oncólogo me dio sugerencias de gran valor. Me recomendó grupos de apoyo, en donde encontré respuestas muy útiles a mis muchas preguntas sobre mis riesgos y opciones. Analicé mis opciones y, teniendo en cuenta mi mutación del gen BRCA, decidí someterme una mastectomía bilateral con reconstrucción inmediata. Elegí a dos excelentes cirujanos plásticos para que me realizaran la técnica DIEP, un procedimiento de reconstrucción avanzada que, sin implantes, deja enteras las mamas de la mujer con su propio tejido vivo, blando y cálido. No siento que haya perdido mis senos... pero sí el riesgo de cáncer de mama.
El cirujano dijo que ya me puedo considerar una persona curada. Aún me someto a exámenes de mama con regularidad, aunque mi probabilidad de cáncer se redujo a un 1 a 2 por ciento, que es incluso inferior a la probabilidad un 8 a un 12 por ciento de la población en general, me siento bien porque sé que hice todo lo posible para prevenir el cáncer.
Si analizo mis antecedentes familiares, no puedo dejar de pensar que somos muy fuertes, y que todos somos, en mayor o menor parte, sobrevivientes. Gracias a los avances en investigaciones clínicas, se ha podido mejorar el futuro de muchos niños y de todos los portadores de la mutación del gen BRCA."