31/01/2026
Hoy nos acompañó una mamá con su pequeña hija en clase de yoga.
Dos generaciones compartiendo el mismo espacio, el mismo movimiento, la misma respiración.
No hubo prisa, no hubo correcciones, solo presencia, juego y miradas que se entienden sin palabras.
El movimiento también es un lenguaje.
Uno que se aprende desde pequeños y se queda para toda la vida.
Ven, muévete, sorpréndete…
creando vínculos que se mueven juntos... en Kalishy studio