05/10/2022
¿Hay algo que el entrenamiento de fuerza no pueda hacer por nosotros?
A día de hoy, el entrenamiento de sigue siendo menospreciado en su capacidad como agente terapéutico no solo en la prevención, sino también en el tratamiento de múltiples patologías. Además, dentro del propio ejercicio, el entrenamiento de fuerza es aún más infravalorado si cabe, siendo incluso mal visto por parte de la población y a veces hasta desaconsejado por algunos profesionales sanitarios no actualizados.
El poder del en general y más concretamente del entrenamiento de fuerza como “polipíldora” para la prevención/tratamiento de múltiples patologías es cada vez más evidente y aunque llevamos años hablando sobre esto, no es suficiente aún. El entrenamiento de fuerza es medicina, ya que previene y mejora la mayoría de enfermedades no transmisibles típicas del siglo XXI, tanto metabólicas, como neurologicas, psiquiátricas, cancer, autoinmunes, etc.
La labor de análisis y divulgación debe ser en mi opinión una prioridad absoluta, ya que a día de hoy NO existe ningún fármaco, medio, modificación de estilo de vida capaz de prevenir y tratar tantas patologías como lo es el ejercicio físico/actividad física (obviamente junto a una alimentación adecuada y un estilo de vida saludable, pero también de forma independiente) y más importante aún, subrayar y conocer los beneficios del entrenamiento de fuerza, puesto que, a nivel social, cuando las personas piensan en el entrenamiento de fuerza instantáneamente piensan en hacer ejercicios complejos y con altas cargas en un gimnasio.
¿Solo hay que entrenar fuerza? Idealmente es combinarlo@con entrenamiento de resistencia aeróbica de algún tipo, ya que este último genera algunas adaptaciones de manera más óptima que el entrenamiento de fuerza. La combinación de ambos se denomina “entrenamiento concurrente”