30/12/2025
Hoy te escribo porque a la mejor en tu mente le estás dando vueltas al tema de los propósitos o cambios que quisieras implementar para el 2026, o a la mejor no, realmente los cambios los podemos implementar en cualquier momento, pero quizás la motivación de una vuelta más al sol te empuje para re enfocarte.
Existen ciertos cambios internos y externos que considero que son más poderosos o eficientes para ayudarnos a disminuir la ansiedad y prevenir su aumento. Aquí te los comparto.
1. Mente en el presente
Cada vez que te encuentres yéndote al futuro con preocupaciones (se vale ir al futuro a visualizar, a soñar), o cada vez que notes que simplemente estás ausente del momento presente... recuerda que puedes bajar a tu cuerpo, tu cuerpo está en el presente, y reconectar con la información de tus sentidos. La mente se pone en alerta y se estresa cuando no conecta con el momento inmediato, y puedes entrenarla a regresar y regresar hasta que se instale por temporadas más largas en el aquí y ahora.
2. Movimiento emocional
En lugar de reprimir, callar, esconder o evadir tus emociones... puedes aprender a contactar, permitir, escuchar y darle movimiento a tus emociones. A veces le damos movimiento a través del arte, la música o la escritura, a veces hablando o bailando. Pero ciertamente hay que darle movimiento a nuestras emociones para que no nos generen tensión física y emocional que luego aparece en forma de angustia sin explicación.
3. Realismo y verdad
Este cambio se trata de aprender a cuestionar un poco (o mucho) tus pensamientos, ideas y creencias. Flexibilizar nuestros conceptos rígidos y exigencias internas, cambiar del "debería" por "elijo", del "fin del mundo" a "aprenderé a adaptarme", del "todo o nada" al "a veces, no siempre"... y darle un poco más de apertura a la manera en la que interpretamos constantemente la realidad. Para mí, este es uno de los cambios más importantes que me sacó de la ansiedad elevada, aprender a ver la realidad y la verdad más allá de mis interpretaciones, basarme en los hechos y no en mis ideas.
4. Cuidarte - auto maternarte
Imagina que te conviertes en la mamá que siempre quisiste tener, o el papá, y que empiezas a cuidarte con amor, atención y responsabilidad. Que te conviertes en esa persona que te brinda seguridad, constancia y predecibilidad, que se esfuerza por hacer por ti lo que necesitas para estar bien. Que genera las circunstancias que son de beneficio para ti, te nutre, te retira de situaciones poco favorables, te corta las uñas con cariño, te habla bonito... mejorar la manera en la que te tratas y te cuidas es uno de los cambios más necesarios en la vida. Dentro de este cambio incluye el abandonar "la espera" de que vengan a pedirte disculpas, cuidarte o resolverte, y hacerte responsable de ti, pidiendo apoyo cuando lo necesites pero abandonando esa esperanza de ser rescatado/a y pasar a la acción.
5. Dejarte ser - elegir
Dejar de esforzarte por ser quien no eres, y más bien, reconocer quién sí eres, elegir desde tus valores, convicciones y anhelos, y dejar de girar toda tu vida y decisiones alrededor de la voluntad o expectativas de otras personas. Ser un poco más libre para expresarte auténtica y espontáneamente, sin estar cuidando tanto las opiniones de los demás. Elegir siendo fiel y congruente a lo que es importante para ti.
6. Una cosa a la vez
Creo que las altas expectativas, el perfeccionismo y las autoexigencias, nos llevan a una vida saturada, sobre estimulada y con prisas. Pensamos que mientras más hacemos mejor, y dejamos de disfrutar de lo que hacemos porque ya estamos pensando en lo que sigue. Para mi, organizar tu mente, tus tiempos, tus actividades y darle espacio a cada una, es fundamental para una vida con menos estrés y ansiedad.
7. Límites sociales
Con esto me refiero a dejar de girar alrededor de las acciones, voluntades y expectativas de los demás. Ponerte un límite a ti, dentro de ti, de que vas a abandonar la comparación, la complacencia extrema, el priorizar a otros por encima de ti, y que si, vas a cuidar, a amar y proteger (sobre todo si tienes menores a tu cargo), pero que vas a empezar a poner límites a las agresiones, abusos, ofensas o maltratos. Se trata de aumentar la confianza en ti y la satisfacción de que te generas tus espacios seguros más allá de aquellas dinámicas poco saludables de los demás.
8. Dormir
Si tuviera que elegir una de las cosas más importantes para una vida en equilibrio, sería la dormir. Creo que a veces no le damos la prioridad que tiene, y uno de los cambios que más agradezco en mi vida es el dejar de ser "lechuza". Me encantaba desvelarme y hacer en la noche todas esas actividades profundas, reflexivas o de trabajo. Un día decidí encontrar esos espacios en el día y priorizar el sueño y el descanso, y ha sido de lo mejor que he hecho por mi. En verdad, te recomiendo muchísimo darle prioridad a este tema.
9. Vida más natural
No podemos hacer como que el cuerpo nació en la época de la tecnología y la prisa y que no necesita ciertas cosas para estar bien. Tanto tu mente y tu cuerpo (y desde mi opinión también tu área espiritual), requieren de ciertas cosas que una vida más natural les provee. Una vida más en contacto con los horarios y ritmos de la naturaleza, los alimentos más directos de la Tierra, aire y agua limpia, el exponerte a la luz solar, andar descalzo en un espacio seguro, productos de higiene personal sin tantas cosas que tu cuerpo no sabe procesar, sonidos más reales y naturales... en fin, darte lo que necesitas como ser humano con un historial biológico bien claro que nos dice que mientras más natural, mejor. Esto te ahorrará mucho estrés y te ayudará a depurarlo también.
10. Regulación del sistema nervioso
Creo que vale muchísimo el esfuerzo de aprender a regular tu sistema nervioso, conocer un poco más sobre el nervio vago y los beneficios de aprender a tonificarlo, saber identificar en qué estado está tu sistema nervioso para darte lo que necesitas. Por ejemplo, ayer se me activó una respuesta de congelamiento y lo que hice fue darme un baño calientito, respirar diafragmáticamente e irme a descansar. Amanecí sintiéndome mucho mejor y con una perspectiva más clara sobre el evento que me lo detonó. No se trata de no activarnos nunca más, sino de aprender a darnos lo que necesitamos para regularnos de vuelta. Aprender a escuchar tu cuerpo y darte lo que necesitas, estar en contacto con él dejando de verlo como un enemigo y más bien ponerte de su lado, para mí, es de los cambios más importantes que podemos hacer por nosotros.
Feliz 2026✨🪄🫂🥰🎉🌷