03/01/2026
Hubo días en los que dudé.
Días largos, citas tras citas, manos cansadas y una mente llena de preguntas.
Nada fue fácil. Empezar en las pestañas no fue glamour, fue disciplina, constancia y muchas veces seguir aunque diera miedo.
Pero paso a paso, aplicación tras aplicación, las pestañas comenzaron a cambiar mi vida.
Gracias a este trabajo he podido viajar, comprar mi carro y, sobre todo, tener libertad financiera. No porque fuera suerte, sino porque decidí no rendirme cuando todo parecía lento.
Si hoy eres lashista y sientes que te falta avanzar, quiero que sepas algo: sí se puede.
Si yo pude construir esto desde cero, tú también puedes lograrlo. Prepárate, cree en ti, cuida tu técnica y no te conformes con menos de lo que vales.
Este camino es para las que persisten.
Y si estás aquí, no es casualidad ✨
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