28/02/2026
¿Alguna vez me has visto arder?
Ardo como la tierra que recuerda que fue fuego.
Como un volcán que guarda siglos de silencio hasta que el cuerpo ya no soporta el peso y se abre.
Cuando ardo, me vuelvo destrucción.
Hay un fuego oscuro en mí,
hecho de lo que no fue dicho,
de lo que no fue cuidado,
de lo que aprendí a tragarme para no incomodar al mundo.
Pero hay otro incendio que me habita.
Ardo cuando amo.
Y ese fuego es aún más peligroso.
Cuando amo, también arraso: te dejo frente a ti mismo, quemo máscaras, derrito excusas, dejo a la vista lo que nadie quiere mirar.
Ojalá tengas el coraje de verme arder hasta el fondo.
Porque si resistes el fuego, si no huyes cuando la temperatura sube, no te quemarías.
Te quedarías.
Fátima González.