03/03/2026
SENTIR LA PRESENCIA DE DIOS, por Swami Venkatesananda
Debemos practicar el recuerdo constante de Dios. Debemos sentir Su (Omni)presencia en todas partes, en todos.
Es muy fácil decirlo, pero otra cosa es hacerlo. Dos factores están implicados aquí:
(a) debemos saber qué significa sentir la Presencia de Dios —una “muestra gratis”, una experiencia inicial—, y (b) debemos tener un método mediante el cual podamos recordarlo.
Lo primero lo proporciona el ritual de la adoración con imágenes. El ícono nos permite sentir Su Presencia y, al mismo tiempo, mirar hacia dentro y saborear ese sentimiento. Sin ello, es muy posible que el principiante rinda solo un homenaje verbal a la maravillosa idea de sentir Su Omnipresencia.
Lo segundo está dado en el capítulo décimo de la Bhagavad Gita. La técnica es esta: que todo lo que veamos nos recuerde a Dios. La luz del sol, de la luna, de las estrellas, del fuego y de la lámpara eléctrica; el vasto cielo azul o el océano; la hermosa flor y el rostro inocente de un niño; el árbol gigantesco y el brazo fuerte de un gimnasta; la imagen de Dios en el altar y el rostro radiante de un santo: que todo ello nos recuerde la existencia de Dios en ellos.
Paralelamente, nuestro Maestro quería que practicáramos el Nama‑Smarana constante (la repetición del Nombre de Dios). Una práctica ayuda a la otra. Cuando se combinan, muy pronto crecemos en conciencia de Dios.