13/11/2025
Freud decía que el yo no es dueño en su propia casa, pero al parecer este árbol tampoco es dueño ni de sus hojas.
Según Byung-Chul Han, vivimos en la era del burnout, y el pobre vegetal creyó que podía florecer hasta en otoño.
Como diría Silvia Bleichmar, el exceso de exigencia no produce carácter, sino ramas rotas.
Y ahí está, entregado al diván, esperando que el terapeuta le diga que no es ansiedad estacional, sino un legítimo duelo por el follaje perdido.