24/02/2023
“La exigencia”
La exigencia tiene que ver con forzar algo, tener la intención de demostrar algo que en el fondo oculto ser. Algunos ejemplos: Ser una persona autosuficiente que sea creído que no necesita de los demás, que se enfría para no necesitar pero que en el fondo tiene el deseo de ser visto, escuchado o consolado. Ser una persona sonriente, educada que ha comprado la idea que hay que ser buenos en la vida pero que el precio a pagar es silenciarse, no ir por sus deseos, dejar que los demás pasen por encima de ti, etc. O una persona que cree que conseguir sus metas/éxitos le darán la felicidad, que tiene que vivir en constante esfuerzo para sentir que vale, para sentir que es útil pero en el fondo puede sentir el cansancio, tiene el deseo de disfrutar la vida pero no se lo ha”ganado”. Otro ejemplo, aquella persona que se presenta en la vida como una persona exitosa, “feliz”, que ha conseguido todo lo que sea propuesto, pero que vive en una constante demostración de este supuesto éxito, que el fondo se siente vacío.
¿Para que nos forzamos? ¿Para que tanta exigencia?
Bueno, creo que cuando éramos pequeños sentimos que ser nosotros mismos, no era suficiente para ser visto, escuchados, queridos, amados y tuvimos que encontrar una estrategia para conseguirlo, aunque sea un poco y vivimos en una constante búsqueda de lo que no tuvimos. ¿cuál fue el esfuerzo que tuve que hacer en mi infancia? Ser el mejor, tener que demostrar que si importaba, ser fuerte porque sentía que no había para mi, o ser sonriente para alegar la familia (¿se parece a mucho de lo que hacemos en nuestro presente no?) Creímos que ser esto, ayudaba a la familia, en donde creímos que así no molestaríamos. Entonces estas ideas se quedaron ancladas en nuestra personalidad, y hemos comprado la idea que así nos amaran los demás, que si nos ven de esta forma soy valioso/valiosa y por consecuencia seré feliz. O que al menos no seré rechazado, olvidado, abandonado, que esta forma no es más que una forma de protegerme del dolor que alguna vez llegue a sentir por ser quien yo quería ser.
¿Cual es el precio a pagar?
Creo que lo primero es sentir en el fondo este vacío, este sentimiento de sentirnos incompletos que por más que haga no consigo sentirme pleno, el no poder disfrutar con el corazón abierto. No poder expresar lo que de verdad necesito, no dejarme acompañar, recargar, querer ser escuchado, apoyado, visto o por el contrario sentir que espero que los demás me digan que es lo que tengo que hacer, y me alejo de mis verdaderos deseos, actúo como un niño pequeño. En cualquiera de los dos casos, me quito libertad y quizá en el fondo esto es lo que nos hacen sentir incompletos en la vida adulta, porque nos hemos programado para vivir de determinada forma, y que esto es vivir a medias. Dejamos de ser auténticos, creativos, de disfrutar lo simple, de expresar nuestros sentimientos, vivimos con mucho control sobre nosotros mismos. Entones podemos comenzar a darnos cuenta sobre lo limitado que es vivir de esta forma y también podemos comenzar esta exigencia de sostener aquella máscara, el dolor que produce el no permitirnos salir de esto, que la vida pasa y no somos capaces de tomarla.Pregunta como ejercicio ¿Qué me pido ser más?