25/11/2025
EL RESPETO A LOS DEMÁS
Había una vez una apacible aldea que se encontraba ubicada en la profundidad del bosque, la cual estaba habitada por una diversidad de animales, todos vivían en completa armonía, eran trabajadores, y entusiastas.
Aunque eran diferentes por tamaño, color e imagen, todos se respetaban mutuamente, respetaban sus condiciones, su modo de vivir, de ser y de pensar. Aquí no se conocía la palabra irrespetuoso, habían aprendido que el respeto además de ganarse, era una cualidad sumamente indispensable para vivir en total tranquilidad.
Nunca había disputas, ni envidia, ni egoísmo, prevalecía la empatía, la unidad, el amor al prójimo, la solidaridad y la alegría, sobre todo sobresalía el respeto a los demás.
Aquí también vivía Tin Pajarito, el Pajarito se había ganado la admiración de todos los animales porque no solo pregonaba los valores, sino que los aplicaba a su vida, era respetuoso, honesto, justo, amistoso, en fin, sus cualidades engrandecían la imagen del pequeño pajarito.
Cierto día, a la aldea llegó Tita Cebra, quien era una Cebra aventurera, y mal educada, y desde su llegada comenzó a crear un caos entre los habitantes, porque Tita Cebra era cruel, y le placía meterse en conflictos, tal parecía que disfrutaba de los problemas que ocasionaba, además faltaba el respeto a cuanto se encontraba en su camino.
Al descubrir tal inmadurez que la caracterizaba los animales optaron por evitar a Tita Cebra, nadie la tomaba en cuenta, nadie le ofrecía su amistad, porque Tita Cebra quería imponer amistad, respeto a base de intimidación, y miedo, pero sus pensamiento y manera de comportarse, los demás no lo compartían, pues no estaban acostumbrados a lidiar con necios e ignorantes, y que se creían superiores o con poder solo por poder alzar la voz e intimidar.
Le faltó el respeto al señor Elefante, a la señora Jirafa, al señor Cocodrilo, al señor Orangután, hasta a la gran Serpiente, pero todos ignoraban su irrespetuosa manera de ser. Muy dolida ante su orgullo, y la indiferencia de los animales, Tita no tardó en darse cuenta que había sido ignorada de la manera más hiriente, entonces decidió ir en busca de una presa fácil para usar su hostigamiento, Tita Cebra se sentía herida en su ego, no podía ser posible que todos en la aldea fuesen tan educados, y no contestaran a sus insultos, y esa conducta la ofendía.
__’’Algún día encontrará la horma de su zapato’’ algún día alguien la pondrá en su merecido lugar ___ Comentaban los animales.
La Cebra estaba empeñada en tener la razón, y obstinada insistía.
___ Nadie me valora, seré más irrespetuosa con ellos, deben respetarme, si no es por las buenas, lo será por las malas __ Se dijo Tita Cebra muy convencida de su postura.
La Cebra estaba enojada, muy enojada quería respeto, ella estaba acostumbrada a intimidar a los demás, y que obedecieran porque le tenían miedo, pero en la aldea nadie cayo en su juego, más que respetable, la consideraban grosera, ignorante y falta de valores, caminaba de un lado a otro pensando de qué modo debía actuar para ganarse el respeto, la aceptaran y la obedecieran, pues no camino mucho cuando en su camino se encontró a Tin Pajarito.
_ Vaya, estoy de suerte, un pajarito, menos mal que esta chiquito, será más fácil destruir su autoestima de lo que pensé __ Se dijo Tita Cebra.
_ Disculpe señor Cebra ¿Usted está perdido? __ Pregunto amablemente Tin Pajarito
__ Noo no estoy perdido, exijo que me des tu respeto, y tu amistad __ Ordenó Tita Cebra
__ De qué manera exige usted respeto, considero que lo estoy respetando, no veo falta alguna ante mi amabilidad __ Dijo Tin Pajarito
Realmente Tita Cebra no conocía el significado de la palabra respeto, pues nunca en su vida la había aplicado en sus actos.
__ Pues debes ser mi apoyo incondicional, y ayudarme en todo lo que te ordene, y cuando te llame debes estar disponible para mí __ Agregó Tita Cebra
__Lo siento, pero no es posible señor Cebra, tome en cuenta que, en la manera de pedir está el dar, porque el respeto, y la amistad no se imponen, sino que se ganan, y si usted desea ser respetado debe respetar, si usted necesita amistad debe ser honesto, y respetuoso, de otro modo será ignorado, y despreciado __ Contesto Tin Pajarito.
__ Tu no me dirás cómo debe ser mi conducta, no eres más que un insignificante pajarito, sin valor, mírate el espacio que ocupas en el mundo, es demasiado diminuto ¿Acaso crees que tienes algún valor, y que mereces respeto? __ Añadió Tita Cebra en tono sarcástico.
__ Siento decepcionar su ego y su capacidad de razonamiento, pero permítame decirle que, nada tiene que ver el tamaño, situación o condición de alguien para definir si debe ser respetado o no, porque el respeto es un valor fundamental para la convivencia pacífica y armoniosa. Enseñar a respetar a los demás, a sí mismos y al entorno que les rodea es esencial para su desarrollo integral y para construir una sociedad más justa y equitativa.
El respeto se manifiesta en la capacidad de valorar y apreciar a otros, incluso cuando no se comparten sus opiniones o creencias. Implica tratar a los demás con amabilidad, consideración y cortesía, reconociendo su dignidad como personas. Además, el respeto se extiende a uno mismo, a las propias necesidades y límites, y al entorno natural. El respeto no se demuestra mediante gritos, acoso, o golpes, dar el ejemplo de respeto es una cualidad de almas grandes sin importar de qué tamaño sea a quien se debe respetar. __ Finalizó Tin Pajarito.
__ ¿Así o más claro? __ Se escuchó una voz muy suave, seguida de aplausos, se trataba de un grupo de hormigas que habían estado escuchando la sabia lección de Tin Pajarito.
__ ¡No puede ser! __ Grito la Cebra.
La Cebra bajo la cabeza, no podía ser posible que hasta las hormigas supieran que significa la palabra respeto, eso sí era una ofensa muy vergonzosa que la derrotó, significaba que, todos. Incluso las diminutas hormigas eran más educadas que ella. Recibió una gran lección a su abusiva actitud, y sin discutir, sin ofender, y si golpear, Tin Pajarito doblegó su tiranía.
Después de ese momento tan bochornoso, Tita Cebra aplicó el ejemplo de respeto que Tin Pajarito, incluso todos los animales le demostraron. Tiempo después Tita prosiguió su camino, y en cuanto lugar que llegaba era bien recibida, respetada y apreciada por ser una Cebra muy educada.
FIN