19/11/2025
🙄😱Este post parece un libro completo pero te conviene leerlo todo 🙌🏻
🚑En el entorno prehospitalario, donde convivimos con la presión, la inmediatez y la necesidad constante de tomar decisiones claras, existe un factor que suele pasar desapercibido (aveces), pero que impacta profundamente en cómo aprendemos y cómo trabajamos: EL EGO.
No aparece gritando ni se presenta como un problema obvio; más bien se cuela en pequeñas actitudes, en pensamientos automáticos y en la forma en que respondemos cuando alguien nos corrige o nos reta a mejorar. Y aunque pocas veces se habla de él, influye directamente en la calidad de nuestra formación y en nuestro crecimiento como profesionales.
El ego no es simplemente sentirse superior, sino que es un mecanismo más complejo que aparece cuando una persona se aferra a sus conocimientos, experiencias o habilidades como si fueran inmutables.
En la formación prehospitalaria: desde el TUM básico hasta el TUM-D, instructores o incluso médicos, el ego puede manifestarse como resistencia a la retroalimentación, rechazo al error, miedo a quedar en evidencia, o la creencia de que “ya sé suficiente”.
El ego afecta el aprendizaje
1. Cierra la puerta a la retroalimentación.
La retroalimentación es uno de los elementos más poderosos en la educación en emergencias. Permite ver puntos ciegos y afinar habilidades críticas. Sin embargo, cuando el ego está presente, todo comentario se percibe como ataque, y no como oportunidad de mejora. Esto limita la evolución técnica y emocional.
2. Reduce la capacidad de trabajar en equipo.
En el ambiente prehospitalario, nadie trabaja solo. El ego puede generar conflictos, competitividad tóxica o la necesidad de demostrar “quién sabe más”. Esto deteriora la comunicación, que es esencial para una atención segura y eficiente.
3. Bloquea el aprendizaje significativo.
La simulación, el entrenamiento y la educación continua requieren vulnerabilidad: aceptar que no lo sabemos todo. Cuando el ego domina, la persona se queda estancada en un nivel de desempeño que podría superar con humildad y apertura.
4. Incrementa los errores clínicos y operativos.
Una mente cerrada o que actúa desde la soberbia tiende a tomar decisiones apresuradas, ignora protocolos o subestima riesgos. El ego, en emergencias, no solo afecta el crecimiento: también compromete la seguridad del paciente.
Algunos puntos de cómo identificar el ego durante la formación:
-Te molesta cuando alguien te corrige.
-No aceptas tus errores o buscas justificarlos.
-Te incomoda ver a otros destacar.
-Te cuesta pedir ayuda o admitir que no sabes algo.
-Tiendes a competir en vez de colaborar.
-Evitas escenarios de simulación por miedo a “verte mal”.
Reconocer estos puntos no es señal de debilidad; es un acto de madurez profesional. 🫶🏻
Cómo superarlo y trabajar en él
1. Practica la humildad profesional.
La medicina prehospitalaria evoluciona constantemente. Lo que aprendiste ayer puede no servir mañana. Ser humilde te mantiene en modo aprendizaje permanente.
2. Abraza el error como herramienta educativa.
En simulación y entrenamiento, el error es un maestro invaluable. Analizarlo sin juicio personal permite avanzar más rápido.
3. Busca ser aprendiente, no sabelotodo.
Las mejores preguntas de la clase vienen de quienes no temen decir “no entendí” o “explícalo de nuevo”.
4. Escucha más de lo que hablas.
Da espacio para que otros aporten. La inteligencia colectiva es más fuerte que cualquier individuo.
5. Rodéate de mentores que te reten.
Personas que te digan la verdad, aunque incomode, te ayudarán a crecer más que quienes solo te aprueban.
6. Cultiva la autoconciencia.
Reflexiona después de cada guardia, clase o simulación:
¿Reaccioné desde el ego o desde el aprendizaje?
Esta pregunta transforma.
🤔¿Por qué es adecuado y necesario trabajar el ego?
Porque el ego no solo afecta tu desarrollo: afecta la atención del paciente.
Afecta la seguridad, la comunicación, el clima del equipo y la capacidad de tomar decisiones certeras.
Trabajarlo te convierte en un profesional más:
✅competente
✅empático
✅adaptable
✅seguro
y valioso para cualquier servicio o institución.
Y más importante: te convierte en un aprendiz eterno, y en el área prehospitalaria, esa es la única forma de mantenerse vigente, útil y preparado para lo inesperado.
Moises Ibarra