21/01/2026
Muchas lesiones de la columna parecen pequeñas o insignificantes, pero ninguna es irrelevante. La columna protege la médula espinal, permite el movimiento y mantiene el equilibrio del cuerpo. Microlesiones —como esguinces leves, desalineaciones o sobrecargas repetitivas— pueden no causar dolor inmediato, pero sí generar inflamación crónica, desgaste prematuro de discos, alteraciones neurológicas y compensaciones musculares.
Cuando no se detectan a tiempo, el cuerpo se adapta de forma incorrecta y el problema se vuelve más complejo y difícil de tratar. Revisar cada lesión, por mínima que parezca, no es exageración: es prevención. Detectar a tiempo significa evitar dolor crónico, limitar daño estructural y conservar la función neurológica y la calidad de vida a largo plazo