13/07/2020
Los padres modernos se auto exigen la perfección, tratando de ser súper papás.
Uno de los errores más grandes que trae esta perspectiva es no dejar que los niños participen en las tareas del hogar.
Pero ¿cómo saber hasta dónde deben de participar?
Aquí van unos tips:
Disfrute, ritmo, tiempo y menos consumismo!
I. Empieza por aprender tu a disfrutar tu casa. Si los niños te ven que el quehacer es tu queja constante, ellos te van a copiar. Marie Kondo, la experta japonesa de la alegría del orden nos dice cómo sus hijas cómo la ven tan feliz cuando arregla su casa, se ponen a imitarla.
II. Que los tiempos coincidan con el flujo del día
Si va a ser hora de comer que estén 10 minutos antes ayudando a poner la mesa. Al terminar 10 minutos para ayudar a limpiar.
Si es la hora de despertarse, 5 minutos para tender la cama, etc.
Un ejemplo es si un niño está jugando y quiere algo de comer a media tarde. Parte de su responsabilidad es acomodar los juguetes que está usando antes de pararse para que nadie se lastime o tropiece. Luego es sacar el plato sobre el que va a comer. Hasta entonces se le da la botana.
III. Divide las horas del día en que no están dormidos así
1. Tarea y escuela 6 horas
2. Juego 2 horas
3. Autocuidado (lavado de dientes, baño, comer, etc) 1 hora
4. Cuidado del hogar 1 hora
Esto te da la suma de 10 horas. Es obviamente un aproximado pero te da la idea de cómo repartir. La carga más pesada debe ser tarea y escuela, luego juego y luego parejo entre cuidarse a sí mismo y cuidar al hogar.
IV. No les compres tantas cosas que no las puedan ordenar. Por ejemplo, si tu hija tiene tanta ropa que no puede ayudarte a guardar su ropa limpia, tiene demasiada. El exceso trae desorden y este se propaga a la salud mental. Si tienen demasiados juguetes y ropa, dónalos. Asociaciones como Goodwill aceptan donaciones y de ellas viven personas con discapacidad.