30/11/2025
Bert Hellinger y su visión de los hombres desde la mirada sistémica, es decir, viendo cómo los vínculos familiares y el orden influyen en su fuerza, su identidad y sus relaciones.
Estas son las ideas principales que él expresaba:
1. La fuerza del hombre proviene de su padre:
Para Hellinger, un hombre toma su fuerza cuando puede mirar a su padre tal como es, sin juzgarlo ni rechazarlo.
Decía que cuando un hombre honra a su padre:
Se siente seguro de sí mismo.
Puede asumir responsabilidades.
Puede relacionarse mejor con su pareja e hijos.
2. El hombre se vuelve “grande” cuando acepta su lugar:
Según Hellinger, cada persona debe ocupar su lugar en la familia.
Un hombre pierde fuerza cuando:
Quiere ser el “salvador” de su madre.
Se vuelve pareja emocional de ella (lo que él llamaba “enredo”).
Juzga o excluye a su padre.
Cuando está en su lugar —hijo de sus padres, y hombre adulto que toma su vida— puede mover su energía hacia adelante.
3. La pareja necesita polaridad:
Hellinger decía que la relación hombre–mujer funciona cuando hay un equilibrio entre:
Fuerza masculina: dirección, decisión, enfoque.
Fuerza femenina: movimiento, vida, receptividad.
Ninguna es superior; ambas son complementarias. Cuando uno intenta ocupar el lugar del otro (por ejemplo, un hombre que se vuelve demasiado complaciente o una mujer que sostiene toda la fuerza), la relación pierde armonía.
4. Un hombre crece al servir algo más grande:
Decía que los hombres encuentran sentido cuando sirven a algo que los supera:
Su familia.
Su trabajo.
Su misión o vocación.
Eso les da estructura interna, dirección y dignidad.
5. La verdadera autoridad masculina es tranquila
Hellinger repetía que un hombre no demuestra fuerza con gritos o control, sino con:
Presencia.
Claridad.
Responsabilidad.
Capacidad.
Texto tomado del muro "Constelaciones familiares y atención psicoterapéutica Gestalt".