26/10/2017
Un síntoma clásico, es un dolor sordo o ardiente. Es común en todas las formas de úlceras pépticas. La persona afectada pueden sentir el dolor que se irradia dentro de las zonas desde el ombligo hasta el esternón. El dolor se agrava, cuando la úlcera entra en contacto con el ácido del estómago, y puede durar desde unos pocos minutos, hasta varias horas y puede desaparecer sólo para volver después de unos pocos días o semanas. La úlcera tiene la tendencia a dañar el tejido del esófago, y las cicatrices que resultan de esto, pueden reducir el paso. Esto a su vez, provoca otros síntomas esofágicos, el más común de los cuales, incluye la dificultad para tragar los alimentos sólidos. Mientras que traga algo, el paciente puede sentir como si tiene un bulto en su garganta. Aparte de estos síntomas, otros problemas respiratorios como sibilancias o la falta de aliento, también pueden aparecer. Dolor de la garganta, salivación excesiva, ronquera e inflamación de las membranas de los senos nasales, son también algunos de los síntomas que pueden indicar la úlcera del esófago.
Un síntoma menos común, es cuando se está vomitando sangre. Esta sangre, cuando pasa a través del tracto digestivo, puede provocar la expulsión de las heces de color oscuro o con sangre. El paciente puede incluso vomitar algo de sangre, que puede aparecer de color negro o alquitranadas. La pérdida de peso inexplicable y los cambios en el apetito, también son algunos de los síntomas raros pero graves de la úlcera esofágica. Si padeces de alguno de estos síntomas, es recomendable acudir a un médico. Endoscopia Culiacán