18/01/2026
Desde la perspectiva sistémica de Bert Hellinger, el rol de los padres es fundamental y complementario, ya que la relación con ellos es una extensión directa de nuestra relación con la vida y el flujo del dinero Cada progenitor cumple una función específica para que la abundancia sea completa:
El rol de la madre: La llegada de la abundancia
La madre simboliza la receptividad y la nutrición materna. Su función en el sistema es:
Permitir que el dinero llegue:
Un vínculo sano con ella es lo que abre la puerta para que la prosperidad y la riqueza entren en la vida de una persona.
Fomentar la receptividad: Aceptar a la madre tal como es permite que el individuo aprenda a recibir los dones de la vida sin sentimientos de culpa Conectar con la vida: Al ser la fuente primaria de nutrición, representa la energía vital necesaria para la supervivencia.
El rol del padre: La permanencia y la seguridad
El padre representa la estructura y la estabilidad necesaria para gestionar lo que se ha recibido. Su función consiste en: Lograr que el dinero se quede:
Mientras que la madre atrae el dinero, el padre es quien ayuda a que este se mantenga y perdure en el tiempo.
Brindar seguridad: Su figura aporta la firmeza y la protección necesarias para dar estabilidad a lo recibido.
Sostener la abundancia: El padre actúa como el pilar que sostiene la energía que la madre ha permitido fluir
La integración de ambos roles
Para alcanzar el éxito y la prosperidad económica, es indispensable honrar a ambos padres
El equilibrio sistémico dicta que:
El dinero llega con mamá y se sostiene con papá
Sanar estos vínculos permite que la energía del dinero fluya con amor y gratitud, evitando que se estanque por miedo, culpa o rechazo a la historia familiar.
Al ocupar cada uno su lugar, el individuo puede colocar sus propios talentos al servicio de la vida con éxito.