11/06/2021
Les comparto este texto que me encontré en redes. Me pareció muy acertado.
Soy Podóloga Certificada.
No tengo un título, una cédula o una licenciatura, pero tengo un documento que respaldaron más de 8 años de experiencia empírica. Estudié QFB en UAM, quedó trunca por cuestiones económicas y familiares.
Está claro para mí que en consultorio no puedo hacer intervención de riesgo y hay límites legales que mi documento exige respetar.
Hay una normativa publicada que me indica que el manejo podológico que debo llevar es a nivel preventivo.
Para que el trabajo se reparta entre aquellos que ya lograron tomar la profesionalización en su camino a través de esta bella carrera.
Los certificados somos la primera línea de atención, tenemos la obligación de trabajar de manera multidisciplinaria y multinivel. Al menos yo leo un artículo científico al día relacionado con podología y las disciplinas en las que se apoya.
Si bien no somos legalmente aptos para realizar ciertas intervenciones, no es que seamos el eslabón perdido y tengamos el intelecto de un homínido apenas inteligente. Lo malo aquí son los compañeros que no comprenden esos límites y los empresarios que han visto en nuestras manos una minita de oro, ya sea que se les ocurra montar un consultorio o que se les dé por abrir cursos de todo, la peor parte es la de aventar certificaciones como si fueran dulces.
Durante mi práctica, sé que he ayudado a mucha gente, incluso con la simple onicotomía que por alguna razón no pueden realizar por sí mismos, he cortado las uñas de ancianos, de personas sin manos, de bailarinas (son un caso muy especial), de personas autistas y con síndrome de down.
He ayudado a eliminar infecciones micoticas en uñas y piel.
Sé que la podología no es un juego, es una profesión, un modo de vida, no somos solo cortaúñas a quienes pueden ningunear, por eso hay que cultivar nuestra mente y saber decir NO cuando es debido y remitir.
Debemos exigir sueldos y prestaciones dignas para no andar peleando los pacientes, para poder costear nuestro siguiente nivel académico, para que nuestro nivel de vida sea digno. Debemos obligarnos a adoptar la ética como nuestra bandera y respetar nuestro lugar en la cadena de niveles de servicio: CERTIFICADOS-TÉCNICOS-LICENCIADOS-ESPECIALISTA MÉDICO.
Soy certificada, me siento orgullosa de mi trabajo y voy por más.