03/12/2025
A veces diciembre nos empuja a correr, a comprar, a cumplir…
pero no te enseña a respirar.
Hoy entendí algo que me tomó media vida:
no necesito una Navidad perfecta,
necesito una Navidad en paz.
Y esa paz llegó cuando dejé de exigirme,
cuando solté la idea de ser “la mujer fuerte todo el año”,
cuando permití que mi cuerpo descansara
y mi alma respirara…
así, suavecito… como la práctica.
El yoga me mostró que no tengo que cargar el mundo,
que no debo ser impecable,
que no vine a durar:
vine a sentirme.
Si esta época te pesa,
regálate un instante contigo.
A veces el milagro no está afuera,
está en el silencio que te devuelve el corazón.
✨🧘🏻♀️🎄
En diciembre