29/03/2022
Subiéndonos al trend del momento, no quise desaprovechar la oportunidad para recordar lo que ciertos hábitos provocan en nuestro metabolismo.
Las restrictivas o bajas en calorías, solo hacen que tu metabolismo se adapte (hacia la baja), es decir se haga más lento, luego cortamos mas calorías y vuelve a pasar y claro que una dieta de 1000-1200 calorías no es sostenible NI saludable para nadie. Es por ello que después de una dieta, al volver a los hábitos anteriores, se vuelve a ganar el peso perdido e incluso más por que tu metabolismo es menor que antes.
El estrés.. mucho que puede representar estrés, sabías que incluso ir a hacer ejercicio sin desayunar puede subir tus niveles de glucosa muchísimo (asi es, sin aver comido nada), y esto es por que el estrés que se genera en respuesta a la actividad física intensa (para algunos será correr, para otros nadar o cross fit) eleva el cortisol y este a su vez hace elevar la glucosa, y NADIE se beneficia de tener picos de glucosa.
El musculo ahora se conoce como un órgano endocrino que libera sustancias favorecedoras para nuestro metabolismo al estar activo y sustancias inflamatorias al no hacerlo.
El consumo de azúcar refinada regularmente (por ejemplo, un frappe, un refresco, unas galletas, etc) está asociado a mayor riesgo de diabetes a largo no tan largo plazo, pero antes de eso empiezan los desajustes de azúcar en sangre que comenté arriba NO resultan beneficiosos para nadie, de hecho TODOS nos veríamos beneficiados de una alimentación donde se busque mantener estos niveles estables.
La flora intestinal es quien decide que absorbe nuestro organismo (bueno o malo) y con un mal funcionamiento de esta se generan mayores puertas para aquello dañino, provocando, disbiosis, sobre crecimiento bacteriano, alergias etc etc.
Y por último la tiroides es el órgano/glándula que rige el metabolismo, que tan lento o rápido debe de ir, por ello es súper importante hacerse chequeos cada 6meses o 1 año donde vengan las fracciones libres. La tiroides se puede mover fácilmente por cambio bruscos de clima, alimentación e incluso un evento estresante o importante como un embarazo.