21/02/2026
Lamentablemente nuestra sociedad ha normalizado la burla y el juicio, dejando de lado una realidad, los niños y adolescentes no tienen la capacidad cognitiva para decidir, la persuasión de adultos a menores para hacer cosas que ponen en riesgo Su integridad es un modo de abuso y violencia.
Un adulto siempre posee una ventaja de experiencia, recursos y autoridad psicológica. Cuando esa ventaja se usa para influir, no es guía, es manipulación.
El adulto posee "superioridad de situación". Esta disparidad anula la libertad del menor, ya que este último suele actuar por deseo de agradar, miedo, o simplemente por no tener el marco de referencia para detectar el peligro.
Jurídicamente, el consentimiento de un menor en situaciones de riesgo o abuso no es una autorización, es una evidencia de la vulnerabilidad. El adulto tiene el deber de cuidado (garante), por lo que usar la "voluntad" del niño o adolescente como defensa es una contradicción legal.
Psic. Mirna Olivia