30/01/2026
Cuando hablamos de salud intestinal, muchas personas piensan solo en la digestión o en el tránsito intestinal. Sin embargo, el intestino cumple funciones fundamentales
que influyen en todo el organismo.
El intestino alberga billones de microorganismos, conocidos como microbiota intestinal, que participan activamente en procesos vitales, como:
• Regulación del sistema inmunológico: alrededor del 70% de las células de defensa están relacionadas con el intestino. Un desequilibrio intestinal puede aumentar el riesgo de infecciones, alergias y enfermedades autoinmunes.
• Producción de neurotransmisores: aproximadamente el 90% de la serotonina, neurotransmisor asociado al bienestar y al estado de ánimo, se produce en el intestino. Por eso, los problemas intestinales pueden influir en la ansiedad, el estrés y la depresión.
• Control de la inflamación: una microbiota saludable ayuda a mantener la inflamación bajo control, protegiendo contra enfermedades crónicas como obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
• Absorción de nutrientes: incluso con una alimentación adecuada, un intestino inflamado o alterado puede dificultar la absorción de vitaminas y minerales esenciales.
• Comunicación con el cerebro: existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro, que influye en el comportamiento, las emociones, la memoria y la respuesta al estrés.
Por eso, síntomas como estreñimiento, diarrea frecuente, gases excesivos, distensión abdominal, fatiga, cambios de humor y baja inmunidad pueden estar relacionados con la salud intestinal — y no solo con lo que se come.
Cuidar el intestino es cuidar la salud física, mental y emocional de forma integral.