26/03/2026
Reflejos primitivos: la base neurológica que no vemos
En la práctica optométrica solemos centrarnos en lo observable: cómo el paciente fija, sigue o coordina su visión. Pero… ¿qué hay detrás de estas habilidades?
La evidencia en neurodesarrollo indica que muchas funciones visuales dependen de una base más profunda: la integración de los reflejos primitivos.
¿Qué son los reflejos primitivos?
Son respuestas automáticas presentes desde el nacimiento, mediadas por un sistema nervioso central inmaduro. Su función es garantizar la supervivencia y sentar las bases del desarrollo motor y perceptual. Son controlados por estructuras subcorticales Deben integrarse progresivamente durante los primeros años de vida Permiten la transición hacia movimientos voluntarios y controlados Estudios en neurociencia del desarrollo muestran que la adecuada inhibición e integración de estos reflejos es clave para la maduración cortical y la organización funcional del comportamiento.
¿Qué ocurre cuando no se integran?
Cuando los reflejos primitivos persisten más allá del tiempo esperado, pueden interferir con la automatización de habilidades motoras y visuales. Esto no siempre es evidente en una evaluación tradicional… pero impacta directamente en el aprendizaje.
Impacto en la función visual
En el ámbito optométrico, la persistencia de reflejos primitivos puede manifestarse como:
Alteraciones en el control oculomotor: Dificultades en sacádicos, seguimientos y fijación estable.
Problemas en la atención visual: Inestabilidad en la concentración, fatiga y dificultad para sostener tareas visuales.
Déficits en la coordinación visomotora: Torpeza en actividades como la escritura, copia o uso de herramientas escolares.
Diversas investigaciones han encontrado asociaciones entre reflejos no integrados (como el reflejo tónico cervical asimétrico o el reflejo de Moro) y dificultades en lectura, escritura y rendimiento académico.
Implicaciones clínicas
Evaluar únicamente la ejecución visual puede llevar a intervenciones incompletas. Comprender la base neurológica permite:
Identificar el origen de ciertas dificultades visuales
Diseñar estrategias de intervención más integrales
Integrar enfoques sensoriomotores en la práctica optométrica
No todo problema visual comienza en los ojos. A veces, comienza en reflejos que no se integraron a tiempo. Comprenderlos es abrir la puerta a una intervención más profunda, donde la optometría no solo corrige sino que acompaña el desarrollo neurológico y el aprendizaje.