18/07/2022
Indignante lo que sucede en nuestro país.
Imagínense que se llaman Eric Andrade y un día deciden que quieren estudiar medicina.
Tienes apenas 18 años, eres joven y entusiasta, sabes que el camino será duro, pero tu ilusión por ser doctor disipa cualquier duda. Decides que ése será tu camino.
Con mucho esfuerzo y sacrificio sacas adelante 5 años de carrera, más 1 año de internado, años llenos de desvelo, estudio, guardias, malpasadas, estrés e incontables y valiosas horas de tu vida no aprovechadas ni compartidas con tu familia y amigos. Pero tu carrera es tu prioridad, te ha costado tus primeros 5 años de adultez y el final de la misma junto con tu anhelado título están cada vez más cerca.
Se llega el día en el que te toca elegir plaza del servicio social, este es el último requisito para culminar tu primera meta, y dejemos claro que solo es la primera, porque tus sueños son muy grandes y quieres hacer también una especialidad en cirugía. La belleza de éstos sueños te alimenta el pensamiento, y es por ello que aceptas la plaza que te tocó, una plaza no muy agradable, en un pueblo muy lejos de tu ciudad, en medio de la sierra. Sabes que será un año difícil, vas a tener que ir a un Hospital, lejos de la comodidad y seguridad de tu hogar, lejos de todo lo que conoces, sientes miedo e impotencia, pero sin este año no será posible que obtengas tu título, no hay escapatoria. Lleno de incertidumbre, recuerdas todos los anhelos que traes cargando a cuestas, lo grandes y hermosos que son, y tu espíritu obtiene fuerza de ellos.
Llegas al pueblo en el que serás pasante, durante todo el año te desempeñas lo mejor que puedes, dando tu mayor esfuerzo atendiendo a los pobladores, que ahora son tus pacientes. La beca que te ofrecen cada mes es un chiste, pero es todo el dinero con el que cuentas y te las ingenias para sobrevivir con lo poco que recibes. El final de tu servicio se aproxima, y lo esperas con ansias crecientes conforme transcurren los días. Por fin, serás libre.
A tan solo 15 días antes de culminar este difícil año en el que lo único que has hecho es servir a la comunidad, algo terrible y be***al te sucede: mientras estás en las instalaciones del humilde y arcaico Hospital te llega un paciente a urgencias en aparentemente estado toxicómano, él cual después de brindarle consulta decide sacar un arma de fuego y dispararte a sangre fría, solo por el simple hecho de que no le parece tu método resolutivo, dejándote sin vida.
El único error de Eric David Andrade Ramirez fue servir a una comunidad que NO lo merece.
Los pasantes no tienen porqué suplir las deficiencias de un sistema de salud mal organizado y sin presupuesto suficiente.
El gremio de la salud está de luto, exigimos justicia para él y seguridad para todos.