01/12/2025
🧬 ISOFORMAS DE MHC, FIBRAS MUSCULARES Y LESIÓN MEDULAR: LO QUE HAY QUE ENTENDER (Y QUE CASI NADIE EXPLICA BIEN)…
En personas saludables, aproximadamente el 50% de las fibras musculares expresan la isoforma MHC I (más lentas, resistentes, oxidativas).
Sin embargo, en sujetos con lesión de médula espinal, este perfil cambia drásticamente: casi no presentan fibras con MHC I, y sus músculos están dominados por isoformas MHC II, especialmente MHC IIx, que puede representar más de la mitad de todas las fibras.
¿Por qué ocurre esto?
Aunque la causa exacta aún se desconoce, se propone que MHC IIx podría ser la isoforma “por defecto” del músculo cuando no hay actividad física suficiente. De ahí que la inactividad extrema, la denervación o la falta de estímulos mecánicos lleven a un predominio de fibras más rápidas, menos eficientes y más fatigables.
En contraste, la actividad física, aun en niveles moderados o asistidos, favorece la transición hacia isoformas más lentas, promoviendo la expresión de MHC I y MHC IIa, y reduciendo la presencia de MHC IIx. Esto explica por qué cualquier programa de ejercicio o estimulación neuromuscular puede inducir la aparición de fibras híbridas con un comportamiento más resistente.
Finalmente, es crucial señalar el aporte del estudio de Staron et al. (2012):
> Para clasificar correctamente los tipos de fibras, no basta un solo método. La histoquímica de ATPasa y la inmunohistoquímica de isoformas MHC, si se usan por separado, pueden conducir a errores importantes. La combinación de ambas técnicas es esencial para identificar el espectro completo de fibras musculares, especialmente después de programas de entrenamiento.