27/05/2016
"EL REIKI ES DEL DIABLO. "
Me ha pasado ya varias veces: las personas vienen a consulta, y después cancelan sus sesiones pues han leído en internet un artículo de un ex reikista que asegura que conectó con fuerzas oscuras que le hicieron la vida miserable gracias al reiki. He tenido la oportunidad de leer ese artículo, y todos los comentarios que ha generado: muchos defienden el reiki y otros le dan la razón, pues efectivamente han conectado con energías oscuras durante sus sesiones. Para poder responder a ese artículo, vamos a comenzar por el principio...
"EL REIKI NO FUNCIONA DEBIDO A TI, SINO A PESAR DE TI"
Así me explicaba un hombre hace tiempo, para justificar que atendía a sus clientes estando alcoholizado.
Es verdad, la energía reiki es sanadora y no se puede corromper, pero si bien es cierto que nuestra personalidad nunca será perfecta o totalmente pura, eso no nos autoriza a ser descuidados con nosotros mismos, ¡al contrario! Nosotros los reikistas tenemos la responsabilidad de convertirnos, en la medida de lo posible, en canales adecuados para poder trasmitir la energía.
Si tenemos conocimiento de las leyes universales, sabremos que la energía que atraemos se corresponde vibracionalmente con nuestras emociones y pensamientos.
Por lo tanto es bastante evidente que si no nos ocupamos de subir nuestro nivel vibratorio y sin embargo abrimos nuestra percepción sin ningún cuidado, lo más probable que conectemos con otra clase de energías.
Conozco personas muy entusiasmadas de poder ver o escuchar por primera vez ciertas manifestaciones del mundo de lo intangible, pero debemos tener mucho cuidado: No todo lo que brilla es oro, no todo lo invisible es espiritual o bueno.
Cuando te hablo de que Reiki no es solo una terapia, sino también un camino espiritual, me refiero a esto. Si vas a invocar fuerzas divinas más vale que estés preparado interiormente para ello, esto es, que debes haber trabajado en tu mente, tú emoción y tu intención para volverte un canal más puro, y como consecuencia tu percepción se habrá afinado suficiente como para poder determinar si eso que sientes al canalizar Reiki es la energía divina, energía más densa, o simplemente tú imaginación, alimentando tu ego.
TRABAJO ESPIRITUAL Y REIKI
La occidentalización del REIKI ha dado como resultado varios errores: le hemos hecho añadidos culturales tan innecesarios como absurdos para hacerlo un producto consumible. Es nuestra realidad capitalista: hay que vender. Y si me puedo inventar una manera de ligar la técnica del REIKI con Osho, los Atlantes o Pachamama y atraer más público, me lo invento sin pudor.
Incluso la persona que me instruyó a mí, federado y con sus papeles en regla, mencionaba que no importaba cómo nos imagináramos la energía, podíamos invitar a los Ángeles, a nuestros seres queridos fallecidos, a los "guías"... Nos dio la base histórica y teórica del reiki, nos instruyó acerca de dónde poner las manos, pero obvió lo principal: la conexión. Tal ves convencido, al igual que ese hombre alcohólico, de que basta con solicitarlo y la energía acudirá. Pero esto no es así. Si así fuera, para qué haríamos falta nosotros como canales?
Personalmente, tuve que hacer un largo camino de búsqueda para llegar a experimentar por primera vez la conexión con la energía divina.
Mi recorrido personal, que se parece al de muchos buscadores, comienza sabiendo que tengo un vacío y que algo me hace falta.
Después de mucho bregar me doy cuenta que mi vacío es de Dios, y ahí empieza una nueva odisea: donde encontrar a Dios?
Muchas religiones dicen haberlo encontrado, entro y salgo de muchas agrupaciones religiosas, hasta que encuentro a uno que dice que Dios está dentro de uno mismo.
Entonces comienza la tercera parte de mi ruta: la interiorización, el yoga, la contemplación, la meditación, me vuelvo psiconauta y después de años, por fin, tengo mi primera revelación: la materia es aparente y somos uno con el universo. Y aún más: hay un lugar dentro de mí desde el cual puedo atestiguar esta verdad cada vez que consigo aplacar mi torbellino egóico de pensamientos y emociones descontrolados.
He aprendido a buscar ese lugar dentro de mi, ese estado meditativo desde el cual soy uno solo contigo y me importa de corazón que sanes y dejes de sufrir, y desde ahí me pongo en contacto con la energía para poder canalizarla a tu cuerpo.
Así es como estoy segura que no contacto con seres del bajo astral, y así es que dudo muchísimo que en un curso de 7 horas sea uno capaz de aprender lo necesario para volverse reikista. Y qué s lo que viene sucediendo a raíz de esta mala comprensión del Reiki?
LOS RIESGOS DE UN REIKI MAL TRABAJADO.
En el testimonio de ese hombre que terminó relacionándose con fuerzas oscuras es la consecuencia más ilustrativo que se me ocurre de un Reiki mal trabajado: te asocias a saber con qué fuerzas. Pides resultados y te son concedidos. ¡Enhorabuena! Has firmado un pacto con esas fuerzas. ¿Qué vas a tener que otorgarles a cambio de los favores recibidos?
Otro riesgo que me parece importante es que, cuando se trabaja desde el ego sin haberse trabajado uno su propia conciencia, podemos sucumbir a la tentación de manipular al cliente, o de creer que sabemos que suceda lo que es más conveniente para el cliente y manipulamos la energía para que suceda lo que deseamos, con lo que es probar que en vez de Reiki en realidad estemos realizando un trabajo de magia negra, un ataque energético hacia el cliente, que nos ha confiado su cuerpo y su energía, aún que actuemos con la mejor de las intenciones.
El otro riesgo es que no estemos canalizando nada, y que simplemente estemos realizando un ejercicio de imaginación, con lo cual, además de perder un cliente, perdemos la fe en nosotros mismos al no ver resultados, y nos echamos encima el karma de haber estropeado al cliente para siempre la posibilidad de conocer el Reiki de verdad.
PODER ES RESPONSABILIDAD; RESPONSABILIDAD ES PODER.
Si has sido iniciado en Reiki tienes un gran poder en tus manos, es tu responsabilidad usarlo adecuadamente. Trabaja, pues, en lograr la conexión con tu propio ser superior, solo él puede ponerte en contacto con la energía divina. Cuando trabajamos interiormente podemos ayudar al cliente incluso más allá de lo físico, podemos hacer más que aliviar los dolores del cuerpo y de la mente. Podemos ponerle en contacto con lo que verdaderamente hace falta en su vida, podemos despertar en él la consciencia de su propia divinidad, podemos ayudarle a poner un pie en el camino, no a causa de nuestra propia voluntad, sino porque el contacto con la energía divina tiene la cualidad de hacernos sentir la llamada para emprender el regreso a casa.
~ Satori ~