13/03/2026
Vivimos rodeados de ruido.
Palabras, pensamientos, notificaciones, prisa…
Y a veces olvidamos que dentro de nosotros existe un espacio distinto:
el silencio.
No ese silencio incómodo que intentamos llenar,
sino ese que nos permite escucharnos de verdad.
El silencio no está vacío.
Está lleno de respuestas, de intuiciones, de pequeñas verdades que solo aparecen cuando dejamos de correr.
Tal vez hoy puedas regalarte unos minutos.
Sin música.
Sin conversación.
Sin distracciones.
Solo tú… respirando.
Porque cuando el ruido se aquieta,
algo dentro de nosotros finalmente puede hablar.