15/02/2026
Aprender a escuchar no es solo oír palabras, es decidir estar presente.
Para aprender a escuchar, es importante identificar:
1. Tu diálogo interno: qué pensamientos aparecen mientras el otro habla. Si estás preparando una respuesta o defendiéndote, dejas de escuchar.
2. Tus reacciones emocionales: notar qué se activa en ti (enojo, incomodidad, frustración) te permite responder con conciencia y no desde el impulso.
3. La intención del otro: entender qué necesita realmente, más allá de las palabras (ser escuchado, comprendido, validado).
4. Las señales no verbales: el tono de voz, los silencios, la postura. Muchas veces ahí está el verdadero mensaje.
5. Tu nivel de presencia: si estás atento o distraído. Escuchar es un acto de respeto y responsabilidad emocional.
Escuchar no es ceder ni perder autoridad, es fortalecer la conexión y la comunicación desde la madurez.