08/01/2021
El THC induce el efecto psicoactivo por excelencia del cannabis. Y lo hace uniéndose a los receptores CB1 del cerebro, lo que causa un aumento de dopamina. Por lo general, cuanto más THC consume una persona, más colocada se siente. Los criadores de ma*****na han dedicado gran parte de las últimas décadas a la cría selectiva de variedades con un alto nivel de este cannabinoide. Algunos de los efectos positivos del THC son:
• Euforia
• Creatividad
• Aumento del apetito
• Relajación
Estos efectos podrían ayudar a combatir la ansiedad de algunos consumidores de ma*****na. Sin embargo, los novatos y las personas con una alta sensibilidad al THC pueden experimentar efectos que potencien su ansiedad, haciendo que empeore tanto a corto como a largo plazo. Estos efectos negativos son:
• Ansiedad
• Paranoia
• Confusión
• Deterioro de la memoria a corto plazo
Por lo tanto, el THC es un arma de doble filo. Algunos consumidores sienten una calma enorme tras consumir variedades ricas en THC, mientras que otros experimentan un empeoramiento de sus síntomas. Es más, la investigación[3] ha demostrado que las dosis bajas de THC pueden ayudar a calmar la ansiedad, y las altas producen un aumento. Por eso, es aconsejable consumir variedades con una potencia entre baja y moderada. Afortunadamente, los bancos de semillas han empezado a crear cepas con niveles de THC bajos y grandes cantidades de cannabinoides no psicoactivos, como el CBD.