13/12/2023
¡Es importante que sepas esto!
Cuando las personas comienzan a experimentar cualquier dolor de espalda, lo primero que hacen es acudir corriendo a su médico de cabecera, un médico que en muchas ocasiones no se ha actualizado en el ámbito del dolor de espalda.
Más adelante, con la intención de poder "visualizar el problema", te propondrán una resonancia magnética.
❌ Una vez se obtienen los resultados de la resonancia magnética, el miedo comienza a protagonizar tu vida. Podrás ver en tu informe un diagnóstico realmente estremecedor, acompañado de palabras catastrofistas que, en la mayoría de los casos, van de la mano con recomendaciones que limitarán tu estilo de vida y "consejos" restrictivos que te llevarán a desarrollar una fobia al movimiento.
Automáticamente, tras toda esta información desmoralizadora, y bajo un estado de miedo, bloqueo y vulnerabilidad, se te invita a la intervención quirúrgica, vendiéndola como la única y definitiva solución a tu problema.
Si automáticamente, posterior a la resonancia, se plantea la intervención quirúrgica sin contemplar un programa de ejercicio diseñado para tu caso en concreto, estamos ante un error garrafal para la inmensa mayoría de los problemas de espalda, discos, nervios o ciática.
Entiende que, aunque la resonancia pueda mostrar el posible "problema", no debería ser utilizada como la primera y única herramienta de diagnóstico.
🤯 En multitud de ocasiones, las personas presentan hernias de disco o ciática en la resonancia magnética y NO experimentan ningún tipo de dolor (¡+50% de la población!). La experiencia y la evidencia nos dicen que la imagen de la resonancia SIEMPRE va a "encontrar algo", y tu sugestión, junto con el efecto nocebo tras los mensajes catastrofistas, van a empeorar tu situación. Puedes, y te recuperarás con el plan de ejercicio correcto y la información adecuada. Recuerda, ¡No eres tu diagnóstico!