23/08/2025
Química 🧪 ⚗️ en el cerebro 🧠
No siempre se trata de “besar bien” o “besar mal”. Según la ciencia, la sensación de que un beso es increíble con una persona y normal con otra podría estar vinculada a la compatibilidad genética.
Diversos estudios, como el famoso experimento de Claus Wedekind en la Universidad de Berna, muestran que tendemos a sentir mayor atracción por personas con genes del sistema inmune —conocidos como MHC o HLA— diferentes a los nuestros. Esta diversidad genética aumenta las defensas de una posible descendencia y, de forma inconsciente, nuestro cuerpo lo detecta. Durante un beso, el olfato, el gusto y hasta los compuestos presentes en la saliva juegan un papel clave para “leer” esa compatibilidad.
Además, investigaciones publicadas en la revista Microbiome revelan que en solo 10 segundos de beso se intercambian hasta 80 millones de bacterias. Si el microbioma de la otra persona “armoniza” con el tuyo, es más probable que sientas comodidad y conexión; si no, podría haber cierto rechazo biológico, aunque no seas consciente de ello.
Todo esto ocurre de manera automática. Nuestro cerebro procesa estas señales químicas y, si la compatibilidad es alta, libera dopamina, oxitocina y serotonina, potenciando la sensación de placer y vínculo emocional. Por eso, un beso puede sentirse “perfecto” con alguien y simplemente “normal” con otra persona, aunque la técnica sea idéntica.
La ciencia sugiere que, más allá de la práctica, los genes, las feromonas y hasta las bacterias podrían estar decidiendo con quién sientes una conexión única.
Fuentes: Wedekind et al., 1995 (Proceedings of the Royal Society B); Kort et al., 2014 (Microbiome); Universidad de Oxford (Kissing as a mate-assessment tool).