06/10/2022
OCTUBRE!!!
Mes de la Concientización sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal
Un mes para reconocer que esa mujer y ese hombre que están enfrentado la muerte de su bebé se han convertido en madre y padre. Un mes para ampliar la mirada y comprender que la suya es una maternidad y una paternidad diferente pero igualmente válida.
Un mes para entender que su bebé tiene un lugar en su familia, pues desde el embarazo, ambos padres forman un vínculo muy fuerte con sus hijos. Un vínculo que no desaparece con la muerte, como tampoco desaparece el amor pleno que sienten por él.
Como una forma de honrar la memoria y homenajear a los bebés que fallecieron en etapa de gestación, parto o después de nacer, cada 15 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Concientización y Conmemoración de las Pérdidas Gestacionales y de la Infancia Temprana.
Muerte perinatal
Pero, ¿qué es la muerte perinatal? Aunque hay diferentes definiciones “oficiales”, podemos decir que la muerte perinatal incluye a los bebés que mueren intraútero desde las 22 semanas de gestación, y los bebés que lo hacen en su primer mes de vida.
Duelo perinatal
El problema cuando hablamos de muerte perinatal es que estas definiciones son muy excluyentes. ¿Qué pasa cuando un bebé se va antes de las 22 semanas? ¿Acaso no era importante? ¿O es que duele menos? El amor hacia un hijo o hija no entiende de plazos, y duelo perinatal es un tema de amor.
Cuando te enteras de que estás esperando un bebé, en seguida te invade un tremendo huracán de sentimientos: alegría, incertidumbre, ilusión, miedo, dudas… En seguida empezamos a pensar en cómo será, si será niño o niña, hacemos planes, nos imaginamos como madres o padres, nuestras primeras navidades en familia…
Pero si el embarazo no va como bien o el bebé muere antes o al poco tiempo de nacer, todo lo que habíamos construido a su alrededor se derrumba, todas esas expectativas, planes e ilusiones se ven truncados de repente. Es aquí cuando empieza el difícil camino del duelo perinatal, un doloroso proceso de elaboración y aceptación de esta pérdida.
El duelo perinatal consta de cuatro fases: shock y adormecimiento, búsqueda y ansiedad, desorganización o desorientación, y reorganización.
La principal característica de estos duelos y que los diferencia de otros es el tabú que hay a su alrededor: nadie lo nombra, no se habla, no se reconoce. Se asume que como el bebé apenas existió no ha podido dejar huella. El entorno más cercano de la mamá o de la pareja tiende a minimizar el dolor y a intentar animar con frases del tipo “ya tendrás/tendréis otro”, “la naturaleza es sabia”, ‘mejor ahora que no le conocías’. Pero estas frases lo único que hacen es aumentar la sensación de vacío y soledad de mamás y papás. Por supuesto que sabemos que se hace con la mejor intención, en un afán de proteger o aliviar, pero en realidad no ayudan. Para ellos, es y siempre será su bebé, único e irrepetible, y el que los demás no lo sientan así no lo va a cambiar.
¿Cómo acompañar el duelo perinatal?
Cuando un bebé muere casi nada de lo que hagamos podrá disminuir el dolor de su madre y de su padre en estos momentos. Pero sí hay varias cosas que puedes hacer para evitar hacer más daño:
No les evites ni evites hablar del bebé. Si puedes y ellos quieren, ve a verlos. Pregúntales cómo están o cómo puedes ayudarlos. Permíteles hablar de lo que les ha pasado, que puedan expresarse con libertad y se sientan escuchados. Puedes llorar con ellos, no tienes por qué ser fuerte; es más, si tú lloras les das la oportunidad a ellos de llorar también. Cuídales, también físicamente: puedes ofrecerte a llevarles comida, o hacer la compra o cualquier tarea cotidiana para la que puede que no tengan fuerzas.