26/04/2023
EL HIGIENE BUCAL DE POR LA MAÑANA, PASTAS DENTALES A LA BASURA
Cuando nos levantamos después de una larga noche de sueño, nuestra boca huele mal. Puede oler muy mal incluso algunos días y en algunas personas especialmente. Este mal olor es un síntoma de detoxificación: después de estas 8 o 12 horas de ayuno seco que hacemos cuando dormimos, bacterias y toxinas salen por la superficie de la boca en un intento de ser evacuados. Podemos observar una capa de mucus blanco, amarillo, marrón o verdoso sobre la lengua, esto ocurre también todo a lo largo del tubo digestivo, a lo largo de la mucosa del intestino y del colon. Este mal olor y el mucus reflejan el estado de nuestro medio interno lleno de basuras acumuladas, y el cuerpo necesita apoyo de nuestra parte para evacuarlos poco a poco todos los días ya que las puertas de salidas están limitadas.
Estas bacterias, microbios y toxinas son dañinos, no es conveniente tragárselos. Algunos pueden ser peligrosos como las bacterias que se desarrollan en exceso en los lugares donde hubo endodoncia: la endodoncia o tratamiento de canal es una operación muy común, que consiste en matar el nervio de un diente, el diente luce sano pero está mu**to y sigue agarrado en la boca. Es una operación potencialmente peligrosa a largo plazo aunque no advierten de ello. El mórbido hecho de tener un miembro mu**to conservado en la cavidad bucal, desencadena una actividad biológica intensa, bacterias anaerobicas patógenas empiezan a hacer su labor de limpieza adentro y alrededor del diente mu**to causando problemas de salud potencialmente peligroso a largo plazo con el desarrollo de enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares, enfermedades del aparato urinario, artritis, cáncer 95% de los pacientes tienen endodoncia, enfermedades de articulaciones y reumatismo, enfermedades neurologicas incluyendo ALS y esclerosis múltiple, enfermedades autoimmunes incluyendo lupus.( ver los estudios de Weston Price para más informaciones). Las imperfecciones como hoyos, pedazos de material de reparación rotos, las encías retraídas, los puentes, las coronas, el borde de las cerámicas, los espacios interdentales muy cerrados donde no se puede realisar una buena limpieza, son también nidos para las bacterias patógenas.
Por estas razones es importante limpiar la lengua y cepillar los dientes y la boca, antes de hacer cualquier cosa al despertar.
El tradicional vaso de agua en ayuna debería venir DESPUES de la limpieza bucal, sino nos tragamos todas estas toxinas y microbios tan patógenos.
Se usa un raspador de lengua o una cuchara para limpiar la lengua: uno va raspando la capa de mucus desde el fondo de la boca hacia a fuera con el borde del raspador o de la cuchara. Enjuagamos el utensilio a cada vez.
Después de raspar bien la lengua, nos cepillamos escrupulosamente los dientes, encías, cielo de la boca y lengua usando un cepillo suave para no dañar el esmalte.
Me gusta usar agua de mar o arcilla para cepillarme los dientes o incluso nada. Encuentro el bicarbonato muy corrosivo para usarlo a diario.También se puede usar carbono activado, aceite de coco con eventualmente una gota de aceite esencial de clavo o limón, un palito de nim o biswak (en internet), sal gruesa, jugo de limón e ir cambiando. No soy partidaria de ninguna pasta dental de negocios.
Existe una técnica muy antigua que se llama Kavala Graha en Ayurveda, consiste en, después de raspar la lengua, y antes de cepillarse, guardar y hacer circular una cuchara sopera de aceite crudo de calidad en la boca por 15 minutos. El aceite absorbe a nivel más profundo las toxinas y microbios patógenos. Al final se expulsa el aceite, no se debe tragar en ningún caso este aceite sucio cargado de peligrosas toxinas y después de escupirlo, se cepilla escrupulosamente los dientes y la boca. Esta técnica necesita práctica, es difícil guardar el aceite las primeras veces, luego será una costumbre.
El uso de un water pick, aparato que propulsa un chorro de agua permite acceder a los rincones más complicados.
Debemos entender que las pastas dentífricas "modernas" tipo Colgate, son substancias que jamás deberían entrar en nuestra boca, a pesar de lo que nos quieren hacer creer las publicidades. Son productos tóxicos que no están en harmonía con la naturaleza biológica del ser humano, desequilibran la flora y fauna bucal.
Para cepillarnos la boca y los dientes el agua es suficiente. Podemos también usar barro o arcilla en polvo pas cepillarnos, el barro absorberá las toxinas y microbios patógenos sin desequilibrar la microbiota bucal, y permitirá sanar las partes donde las encías estan maltratadas.
También cuando cepillarnos los dientes después de beber el jugo de limón o comer, interferimos con el proceso de alcalinizacion de la saliva. Llevarse su cepillo a la escuela o al trabajo para cepillarse después de comer, es interferir con este proceso natural donde el cuerpo y la saliva alcalinizan los ácidos, este gesto daña los dientes ya que se quita la saliva que permite neutralizar los ácidos y perturba la microbiota bucal. Por ello debemos cepillarnos los dientes ANTES de comer.
Un enjuague bucal natural como lo puede ser el agua de mar pura ( remineralizante biodisponible), agua tibia con sal de mar gruesa a o una infusión de guatapanal permite sacar más toxinas de forma uniforme y profunda y así evitar muchos problemas dentales futuros.
Los enjuagues bucales como Lysterine jamás deberían ser utilizados, son inventos que no deberían existir.
Después de cepillarnos los dientes, es el momento ideal para beber este vaso de agua o este jugo de limón o mandarina agria, que va a permitir evacuar todas estas toxinas en la superficie de la mucosa del tubo digestivo, hacia la salida.
Un enjuague con agua de mar o serum de Quinton remineralizar, detoxificar y ayudará en eliminar caries, eliminará eventuales aftas y abcesos. Lo puedes practicar 5', de dos a tres veces diarias. Se escupe el agua de mar luego porque estará cargada de microbios patógenos y toxinas.
PASTA DE DIENTE QUIMICAS: CADA DÍA, UN POCO DE VENENO POR TU BOCA.
Las pastas de dientes del comercio contienen substancias tóxicas que tienen el propósito de "limpiar tu boca", estos ingredientes pueden causar muchos problemas de salud.
Uno de los peores ingredientes encontrado en las pastas dentales convencionales aprobadas por los dentistas, es el flúor. Tal vez estarás sorprendido aprender que el flúor es reconocido como cancerígeno, es una neurotoxina que permanece en el cuerpo para mucho tiempo, pero los gobiernos dicen que beneficia a más nuestros dientes.
En realidad no ha sido comprobado que impide la formación de placa y bacterias dañinas en la cavidad oral, sin embargo es comprobado que es tóxico, con una ingesta a largo plazo y relacionado con enfermedades cardiovasculares, cerebrales, óseas, cáncer, daña la tiroides, daños cerebrales, fluorosis dental (manchas blancas en los dientes), daña el esmalte, bajos niveles de estrógenos y testosteronas, daños estomago, articulaciones, fluorosis en el esqueleto, osteoporosis, osteoarthritis, cociente intelectual bajo, perdidas de memoria, apatía y pasividad, Inhibe la producción de melatonina, desajusta el sistema inmunológico, calcifica la glándula pineal, piedras en los riñones, daños en los riñones, infertilidad, daña a las células cerebrales, libido baja, sedante, acelera el proceso de envejecimiento, autismo, ...
EL TRICLOSAN:
El triclosan es un desinfectante que se encuentra en jabones, shampoos, desodorantes y en las pastas dentales. Lamentablemente favorece el desarrollo nasal del estafilococo dorado. Es un alergeno, es cancerígeno, perturbador endocrino particularmente peligroso para las mujeres embarazadas, el desarrollo cerebral y la oxigenación del feto.
Es sospechado de provocar el desarrollo de bacterias más resistentes que las cuales está supuesto defendernos.
LOS EDULCORANTES:
Sorbitol o aspartame provocan dañinos síntomas como nauseas, vértigos, migrañas, problemas gastro intestinales, desordenes de memoria, dificultad de aprendizaje,...
SODIUM LAURYL SULFATE:
Es un detergente que forma espuma. Perturba el funcionamiento de las papilas gustativas, irrita la piel y las mucosas, perturba el sistema endocrino y provoca aftas. Cancerígeno potencial.
TAMBIEN CONTIENEN:
Diethanolamina (DEA), un otro agente espumoso relacionado a cánceres del hígado y riñones.
Glicol de propileno, carbonato de calcio, glicerina que impide la absorción de minerales en los dientes, colorantes, aromas, agentes blanqueadores,...
Fuentes:
Higienista Naturópata.