26/03/2026
Noelia…
si pudiera sentarme a tu lado… no te diría que todo va a estar bien.
No intentaría convencerte de nada.
Solo te escucharía.
Porque he pensado mucho en lo que dijiste…
en eso de que no te gustaba en lo que el mundo se estaba convirtiendo…
y duele admitirlo, pero… tienes razón.
Este mundo a veces es demasiado.
Demasiado frío, demasiado rápido, demasiado vacío.
Y para alguien que siente tan profundo… eso no se sobrevive fácil.
No estabas mal por no encontrarle sentido.
No estabas fallando por no tener ilusión.
Tal vez solo estabas cansada…
cansada de intentar encajar en un lugar que nunca se sintió hogar.
Duele mucho despertarse cada día
y no tener ganas de nada.
Sentir que todo pesa… incluso existir.
Y lo más injusto…
es que seguramente lo peleaste en silencio,
sonriendo a ratos… mientras por dentro te apagabas.
Noelia…
yo sí creo que no eras de aquí.
No porque no pertenecieras…
sino porque este mundo se quedó corto para alguien como tú.
Demasiado ruido para tu sensibilidad,
demasiada indiferencia para tu forma de sentir.
Ojalá alguien hubiera sabido quedarse contigo en ese vacío…
sin intentar arreglarte, sin apurarte…
solo estando.
Porque a veces no hacía falta salvarte…
solo no dejarte sola.
Y hoy… más que intentar entenderlo todo,
solo quiero que sepas algo:
no estabas equivocada,
no eras débil,
no eras el problema.
Era demasiado…
y lo llevaste hasta donde pudiste.
Descansa…
de verdad, descansa.
Aquí… alguien sí te entendió.
Y si te vas, vuela alto…
y si al final decides quedarte…
(como dijo tu madre)
te prometo estar… y cuidar.
¿Y tu que estas haciendo con los que te rodean?