31/12/2025
Este cierre de año no se trata de hacer cuentas perfectas, sino de reconocer lo vivido.
Lo que dolió, lo que enseñó, lo que sostuvo… y también lo que sí funcionó, aunque haya sido pequeño.
Que el fin de año sea una pausa consciente.
Un respiro largo.
Un “gracias” honesto al cuerpo que te acompañó, a la mesa compartida, a los vínculos que nutrieron más que cualquier propósito.
Y que el año nuevo no empiece con exigencia, sino con presencia.
Menos promesas grandilocuentes, más gestos sencillos y sostenidos.
Menos “ahora sí”, más “paso a paso”.
Que en 2026 comamos mejor, sí…
pero sobre todo comamos con atención.
Que nos cuidemos sin castigo.
Que volvamos a lo básico: descanso, alimento real, silencio, movimiento y comunidad.
Porque lo que verdaderamente nos nutre
no se compra en enero
se cultiva todos los días.
Feliz cierre.
Feliz comienzo.
Aquí seguimos, cocinando la vida con más conciencia 🤍✨