12/05/2022
Recientemente me consultó un paciente respecto al uso de SAXENDA (liraglutida), fármaco que está recibiendo notoriedad en la localidad entre jóvenes (mujeres, preponderantemente).
El fármaco en sí, es un análogo del receptor de GLP-1 (glucagon-like peptide-1) que incrementa la secreción de insulina y frena la de glucagón, además de retrasar el vaciamiento gástrico y producir sensación de saciedad.
El mercado objetivo de este fármaco es el de personas con obesidad (IMC > 30 ó > 27 con algunas complicaciones metabólicas), para quienes indudablemente tendrá un propósito justificado y resultados favorables.
La problemática se dará cuando las personas que no cumplen este criterio lo comiencen a utilizar indiscriminadamente (sin supervisión profesional médico-nutricio ni acompañado de actividad física) para facilitar la pérdida de peso, en vez de enfocarse en el cambio de hábitos que permanezcan en el largo plazo.
En México, el costo de SAXENDA ronda los MXP$2,000.00 (USD$98.72 al tipo de cambio oficial del día de hoy) SEMANALES y la recomendación del fabricante indica abandonar su uso si en un plazo de 12 semanas el paciente no ha perdido por lo menos 5% de su peso corporal inicial (el periodo de prueba costaría alrededor de MXP$24,000.00).
Volviendo al tema inicial del uso de este fármaco cuando se utiliza off label (no para el mercado objetivo del fabricante), tenemos lo siguiente:
1. Las personas no se deben automedicar.
2. La pérdida del 5% del peso corporal es fácilmente alcanzable (en ausencia de patologías) en menos de las 12 semanas con un plan nutricio moderado y la inclusión de actividad física.
3. Las personas que dejen el tratamiento farmacológico, si no han hecho cambio de hábitos, habrán de recuperar gran parte del peso perdido (demostrado por un estudio reciente – Wilding, et. al. 2022).
3. Los honorarios del nutriólogo por acompañamiento de 12 semanas sumado a la inversión por unirse a un gimnasio (lo cual no es indispensable), está muy por debajo de los MXP$24,000.00 que cuesta este fármaco.
CONCLUSIÓN:
NO EXISTEN ATAJOS: NI SIQUIERA EN EL DICCIONARIO “ÉXITO” APARECE ANTES QUE “ESFUERZO”.