26/11/2025
Porque la violencia también ocurre en los nacimientos… y nadie debería empezar la maternidad sintiendo miedo.
Hoy levantamos la voz por todas las mujeres que han vivido violencia obstétrica:
Por quienes no fueron escuchadas,
por quienes se sintieron juzgadas,
por quienes parieron en soledad,
por quienes recibieron frases que duelen más que las contracciones,
por quienes fueron separadas de su bebé,
por quienes dudaron de su capacidad de amamantar por comentarios que dejaron heridas invisibles.
La violencia contra la mujer también ocurre en el parto, en el posparto, en la lactancia…
Suele esconderse detrás de “así se hace”, “no pasa nada”, “tú no puedes”, “apúrate”, “no llores”, “no es importante”, “solo es una gotita”.
Pero sí importa.
Importa cada mujer, cada cuerpo, cada decisión, cada historia, cada gota de calostro.
Importa cómo nace un bebé… y cómo nace una madre.
Como doula y asesora de lactancia, he visto cómo el trato respetuoso transforma un nacimiento.
He visto cómo una palabra amable cura.
He visto cómo una mujer florece cuando se siente segura, informada, acompañada y dueña de su experiencia.
Hoy, 25 de noviembre, recordamos que el parto respetado no es un lujo. Es un derecho.
Que la lactancia acompañada y sin juicios no es un favor. Es un derecho.
Que decidir sobre tu cuerpo, tu proceso y tu bebé es un derecho.
Mi compromiso es seguir acompañando a cada mujer desde el respeto, el amor y la información.
Porque cuando cuidamos a una mamá, también cuidamos a un bebé.
Y cuando protegemos los nacimientos, sembramos un mundo más humano para todos.
💜No más silencio.
No más violencias normalizadas.
Sí a nacimientos respetados.
Sí a lactancias acompañadas.
Sí a maternidades que se viven con dignidad y amor.