12/03/2026
“Amamantar a libre demanda causa obesidad.”
A muchas mamás les dicen esto… incluso algunos profesionales de salud.
Y es entendible que genere miedo.
Porque cuando estás embarazada o acabas de tener a tu bebé, lo único que quieres es hacer lo mejor para su salud.
Pero la evidencia científica actual, nos dice algo diferente:
Diversos estudios muestran que la lactancia materna se asocia con menor riesgo de obesidad infantil.
Por eso organizaciones como la Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan lactancia a libre demanda.
¿Porque?
Porque cuando un bebé toma pecho ocurren varios mecanismos que ayudan a regular su alimentación:
• El bebé controla cuánto comer según su hambre real.
• Puede detenerse cuando está satisfecho, algo que forma parte del aprendizaje natural de autorregulación.
• La composición de la leche cambia durante la toma (al inicio es más acuosa y al final más rica en grasa), lo que ayuda a generar saciedad.
• Además, la leche materna contiene hormonas como leptina y adiponectina, que participan en la regulación del metabolismo y el apetito.
Y algo muy interesante:
Es que los bebés nacen con una gran capacidad de percibir sus propias señales internas de hambre y saciedad.
Por eso, cuando se les permite alimentarse a libre demanda, pueden responder a esas señales de forma natural.
Con el tiempo, esto ayuda a desarrollar una relación más saludable con la comida.
Es decir, la lactancia no solo alimenta.
También ayuda a preservar esa capacidad natural del bebé para escuchar su propio cuerpo.
El problema es que muchas mamás reciben información contradictoria justo en uno de los momentos más vulnerables de su vida.
Por eso en mi taller Mi Primer Mes de Lactancia 🤱🏻 explicamos cómo funciona realmente la lactancia desde la evidencia actual, para que llegues al posparto con información clara y confianza.
Si estás embarazada y planeas amamantar, este taller puede ayudarte mucho.
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