05/09/2018
Una de las energías más eficaces para reducir la flacidez es el tratamiento con tecnología Ultrasonidos Matrix, con el que podemos llegar a conseguir dos efectos:
–Mejora de la textura
En este tratamiento se utiliza un tipo de energía específico. Se trata de ondas de sonido de alta frecuencia que favorecen la penetración de los principios activos en las capas más profundas de la piel, donde no llega nuestra cosmética habitual. Al dejar que los principios activos lleguen a las capas internas, conseguiremos maximizar los resultados de los productos que apliquemos.
Este tratamiento produce un triple efecto en la piel:
– Bioquímico: se produce por el efecto mecánico y térmico. Produce una estimulación de cadenas enzimáticas que producen disgregación de moléculas y liberación de sustancias vasodilatadoras.
– Térmico: a través del contacto con la piel, la energía se convierte en calor, aumentando la vasodilatación y produciendo un aumento de la circulación sanguínea.
– Mecánico: produce un micromasaje por la compresión y descompresión del tejido.
Este tratamiento facial permite trabajar dos zonas que nos preocupan fundamentalmente cuando se trata de flacidez:
– La zona de ojo, tanto bolsa y ojera como el párpado para reafirmar de una forma muy óptima, gracias al tipo de manípulo y el tipo de energía. Devolviendo un aspecto de cara e vacaciones, en el que estaremos radiante.
– La zona del nasogeniano y pómulo. El surco nasogeniano se produce cuando un rostro tiene flacidez. Se debe al peso de la mejilla cuando el tejido cutáneo se descuelga. A más peso de la mejilla, mayor flacidez.