08/03/2026
Mi estar en el mundo este día… 8M
DONDE LA VIOLENCIA APRENDER A CALLAR…
La violencia no siempre llega
con la furia de un golpe.
A veces entra en la vida
como una palabra
apenas torcida.
Un comentario pequeño
que cae sobre el corazón
como una piedra en un lago tranquilo.
Nadie más lo escucha.
Pero dentro
las aguas ya no vuelven a ser las mismas.
Una mujer ama
con una forma antigua de confianza.
Como quien abre una ventana
para que entre la luz.
Como quien deja su historia
sobre la mesa
sin cerrar las manos.
Confía.
Y en ese gesto
tan simple
tan humano
vive también
su mayor fragilidad.
Porque quien es amado
aprende pronto
dónde está la parte más suave del alma.
Sabe
qué palabras pesan más.
Qué silencios duelen más.
Qué mirada puede hacer
que alguien dude de sí mismo.
Y cuando esa confianza
se usa para herir
la violencia ocurre
en el lugar más íntimo del mundo.
No siempre hay gritos.
A veces hay algo peor.
Una mujer explicando su dolor
mientras alguien sonríe
como si todo fuera exagerado.
Una mujer defendiendo su tristeza
como si fuera un error.
Una mujer aprendiendo
a callar.
Hay un momento
en que algo dentro de ella
se vuelve más pequeño.
No desaparece.
Pero se recoge
como una criatura asustada
en la parte más oscura del pecho.
Y entonces el amor
empieza a parecerse al miedo.
Muchos hombres creen
que la violencia es un golpe.
Pero la violencia también es
hacerle creer a alguien
que su herida no existe.
Que su dolor es demasiado.
Que su voz
debería ser más silenciosa.
Y sin embargo
algo dentro de muchas mujeres
se niega a morir.
Una memoria profunda
que recuerda
que el amor
no debería doler de esa manera.
Que la ternura
no humilla.
Que la confianza
no se usa como un arma.
Tal vez un día
quien lea estas palabras
reconozca algo.
Una frase dicha sin pensar.
Un gesto que parecía pequeño.
Un silencio que dejó sola a alguien.
Si eso ocurre
no apartes la mirada.
Porque comprender
el daño que hicimos
también puede ser
el primer acto verdadero de amor.
Con el deseo de que algún día estemos libres y lejanas de todo este dolor, con todo cariño, para todas ustedes, para todas nosotras y para
Mi. Ale.