28/01/2026
Kanye West revela tratamiento y se disculpa.
Kanye West reveló que el año pasado buscó tratamiento en una clínica de rehabilitación en Suiza, luego de un episodio maníaco de cuatro meses durante el cual elogió a Adolf Hi**er y vendió camisetas con una esvástica. En una entrevista con Vanity Fair explicó que, hacia el final de ese episodio, le cambiaron la medicación y el fármaco antipsicótico lo llevó a una etapa de depresión profunda. Su esposa, Bianca Censori, identificó el problema y ambos buscaron en Suiza una corrección y estabilización de su régimen de medicación.
West subrayó que el trastorno bipolar es una enfermedad grave, afirmó que ha probado y dejado muchos medicamentos y señaló que, según datos que cita, entre 60% y 80% de quienes toman antipsicóticos presentan efectos secundarios y hasta 25% abandona el tratamiento.
Añadió que, en el caso de la comunidad afroamericana, existe una hipersensibilidad a estos fármacos, lo que complica encontrar una dosis adecuada sin efectos como la “zombificación”, y aseguró que sigue intentando hallar el equilibrio que le permita continuar por un camino que considera positivo.
El rapero negó que su reciente carta de disculpa sea una estrategia para relanzar su carrera, al afirmar que estuvo entre los 10 artistas más escuchados en Estados Unidos en Spotify en 2025, que su próximo álbum Bully figura entre los más pre-guardados de la plataforma y que su disco Graduation fue el álbum de hip-hop más reproducido del año pasado.
Sostuvo que la motivación de su mensaje es el remordimiento por sus declaraciones, en particular hacia las comunidades judía y negra, a las que ofreció una “enorme disculpa” por haber llevado sus actos “demasiado lejos”. En su carta, publicada como anuncio de página completa en The Wall Street Journal, describió el trastorno bipolar tipo 1 como una condición que convence al paciente de que no necesita ayuda, genera una sensación de poder e independencia y lo lleva a perder contacto con la realidad, con momentos de desconexión que no siempre recuerda y que derivan en juicios erróneos y conductas imprudentes.
Reconoció que, en ese estado, se aferró al símbolo de la esvástica y lo utilizó en camisetas, y que en el proceso dañó a personas cercanas que vivieron miedo, confusión, humillación y agotamiento. West afirmó sentirse profundamente mortificado por sus acciones, se comprometió a asumir responsabilidad, continuar en tratamiento y buscar cambios significativos en su conducta, y sostuvo que, pese a lo ocurrido, no es n**i ni antisemita y que “ama al pueblo judío”.