23/04/2022
He pasado un fin de semana difícil
He pasado un fin de semana difícil, la nostalgia y la soledad me vuelven a acompañar.
Me he sentido incluso enferma, aunque se que realmente el dolor viene del alma. Afortunadamente he podido disfrutar de las mieles que trae vivir en pareja, tengo a mi lado un hombre amoroso que no teme expresar sus sentimientos y que con su amor y comprensión morena se vuelve el bálsamo para mis heridas. Y que con su abrazo me da libertad de poder llorar hasta descargarme. Tengo la absoluta certeza que todo va bien… Aunque no logre apartarte de mis pensamientos… y es que te quiero contar tantas cosas, que si mi suegra, que si tu vecina. Y tu recuerdo me hace daño, a veces lo odio, a veces lo polarizo muy lejos, a veces lo busco porque disfruto de la fascinante sensación de no poder tragar, mi piel se desnuda y se eriza, tengo frío y entonces sé que estás cerca, dolorosamente cerca, todos me ven reír y planear, y jugar, y nadie sabe mis días, nadie sabe mis tardes en silencio, en la mecedora donde preparabas café, luego té, luego agua, poca... nadie sabe que mi corazón es oscuro y que mis flacos brazos saben que no te volverán a tocar, me torturo intencionalmente pensando en tu frente dura, y en tus piernas moradas, tan parecidas a las mías y a mis pies deformes, esa no eras tú; quiero abrazarte mujer, no te vayas, que estoy sola, hoy no viene nadie a verme, vamos con doña Nidia, o con Paco, acompáñame a la Universidad o te acompaño a comprar tus contenedores y bolsas, lo que sea, pero quédate un ratito más, o duérmete mientras Iván te toma fotos y se burla de ti, tu acompañante, ¡cómprale libros!!!!! De esos baratos que nunca leyó porque ¿sabes? te extraña, como a su escuela Modelo, y el tae kuan do, tu casa blanca, tus hamacas, la alberca, tu enojo y tus grito en el coche, gritos de frustración, de miedo, por comer en el estudio, por comer en la sala, por comer en el cuarto, gritos ¿pero no ves que tiene seis años, o es que yo estoy confundida y realmente mide 1.90?, regresa, gritos, quiero marcar de sangre mis piernas, porque fue poco tiempo.. ¿por qué? no lo sé... pero ¿sabes? Está Sabines conmigo y susurra...
Te extraño cuando no tengo con quién ver la tele.
Te extraño cuando no hay correos de voz furiosos.
Te extraño cuando manejo en Periférico.
Te extraño cuando hago planes, cuando me preguntan la hora y cuando me atraso en natación.
Extraño tu miedo a lo que dirá la gente, tu escuela de vida antigua donde eso era importante, tu falsa fuerza aparente, tus deseos de ser mujer, tus limitaciones, tus ganas de vivir que nunca entendí… como si fueras a morirte... qué tonta eres.
Extraño tus historias, las de siempre, tus fiestas y te extraño bailando, tu crema de manos y tu incansable claxon.
Te extraño cuando abro los ojos, a las seis de la mañana, y se que te estarías bañando.
Te extraño a las 8 de la mañana cuando desayunas.
Te extraño en el baño cuando el agua se pone fría.
Te extraño cuando preparo los huevos como a ti te gustan.
Extraño tu llamada en el descanso del medio día.
Te extraño a las 1 de la tarde cuando llegas a almorzar.
Te extraño a las 3:00 de la tarde cuando hacías tu siesta a mi lado. Yo jamás dormí...
Te extraño en las canciones de Manzanero.
Te extraño en los exámenes que preparábamos juntas.
Te extraño en el cine.
Te extraño en un Suburbia intentando que me vistiera bien.
Te extraño cuando voy a Carolina Herrera.
Te extraño en la malteada tuya que olía tan mal , ¡ahora es deliciosa y la tomo diario, no te preocupes por mí!.
Te extraño en el deseo de ir al gimnasio.
Te extraño en vacaciones.
Te extraño en el olor de las rosas.
Te extraño cuando te enfermas y te da miedo vomitar, esa mirada, era punzante en mi corazón que también se escondía profundamente para sonreír y darte ánimos, eras una exagerada.
Te extraño siendo mi secretaria para que me ayudes a esconderme de mis novios.
Te extraño intentando ser intelectual... imitándome, buscando una identificación, ¿no debería ser al revés?
Te extraño siendo mi enfermera.
Te extraño siendo tu enfermera.
Te extraño jugando con mi cabello.
Te extraño haciéndome masajes en los pies y lo que me cobrabas por ello. Más cuando veo los míos hoy mismo y son idénticos.
Te extraño pidiéndome que me maquille, eso sigue sin suceder.
Te extraño en el día a día.
Te extraño el viernes en la noche.
Te extraño el sábado en la tarde.
Te extraño el domingo todo el día.
Te extraño los lunes festivos en la cama.
Te extraño siempre… Te amo siempre.