12/04/2026
El don de sentirlo todo.
Es cuando, incluso antes de llegar a un lugar, ya puedes sentirlo todo…
las emociones, las sensaciones, la energía que habita ahí.
Percibes el dolor, el malestar o la tristeza de otras personas
como si por momentos también fuera tuyo.
Y entonces algo en ti se activa…
transformas espacios, suavizas ambientes, sostienes sin darte cuenta.
Pero hay algo importante:
muchas veces terminas cansada, pesada o triste…
porque absorbiste lo que no te correspondía.
Por eso hoy te invito a recordarte:
“Yo solo vengo a este lugar a lo que vine… y no me llevo nada al salir.”
Y si ya lo cargaste contigo, limpia tu energía:
sacúdete, lava tus manos con sal, usa agua florida…
o protege tu centro, tu ombligo, con un cuarzo rosa o una amatista.
Ser un alma sensible es un don…
pero también es un arte aprender a protegerte.
Gaby Sanchez.
🌑🌕🌙
Toda la vida es un ritual ®