04/07/2014
La prueba del VIH es un sencillo análisis de sangre. Es voluntaria y confidencial. Se trata de una prueba del VIH específica. Ningún análisis de sangre que se realice con otro fin detectará el virus: debe solicitarse específicamente la prueba del VIH.
El organismo tarda un tiempo, diferente en cada persona, en generar anticuerpos específicos frente al VIH. Hay personas que los tienen a las dos o tres semanas, sin embargo, estadísticamente se sabe que a las 8 semanas (2 meses) la gran mayoría de las personas (95%) ya los han generado. Para cubrir ese 5% que falta, se alarga el tiempo hasta 12 semanas (3 meses), momento en que se considera un negativo concluyente y definitivo. Lo de los 6 meses, o un año es un protocolo antiguo que no responde a las pruebas actuales. El protocolo sanitario actual, establece que a los 3 meses un resultado negativo del test de anticuerpos se considera concluyente y definitivo. Es cierto que existen casos especiales en los que el médico especialista podría recomendar repetirla a los 6 meses: en el caso de padecer enfermedades inmunodepresoras como el cáncer, el lupus…el estar tomando medicación inmunodepresora para evitar el rechazo de algún injerto o trasplante de órganos, la radioterapia o la quimioterapia etc. son casos muy especiales que podrían en algún caso, retrasar la aparición de los anticuerpos. Si ninguno de los expuestos tiene relación con el paciente, se considera negativo y concluyente el resultado negativo obtenido a los 3 meses.