13/01/2023
La humedad es el peor enemigo de nuestros pies.
Los pies son más propensos a sufrir infecciones como los hongos en las uñas, pie de atleta, erupciones cutáneas, e incluso virus como las verrugas, por ejemplo.
Los síntomas pueden ser leves o llegar a afectar en la rutina diaria con grandes molestias.
Puede deberse a múltiples factores que el podólogo podrá evaluar y ofrecer el tratamiento adecuado para cada caso, pero muchas veces una excesiva sudoración, no secarlos adecuadamente después de la ducha, posibles contagios en vestuarios de piscinas o gimnasios, un exceso de humedad por un calzado que sea muy cerrado o trabajar en ambientes húmedos favorece la aparición de estas patologías.
Por ello, existen varias recomendaciones básicas que conviene tener en cuenta:
Mantén una buena higiene de los pies. Lávalos con atención y, aún más importante, asegúrate que secas bien los pies con la toalla. Es aconsejable dejar los pies para el final; empieza secándote todo el cuerpo y cuando llegues a los pies, seca minuciosamente el espacio entre los dedos. Es allí donde los hongos pueden crecer con mayor facilidad.
Es conveniente llevar un calzado transpirable y amplio, que no oprima los dedos, es recomendable cambiar de calzado todos los días.
Los calcetines deben ser naturales, es decir, de algodón;
Mantener las uñas limpias y bien cortadas; desinfectar estos instrumentos antes y después de su uso.
Y si sospechamos de la infección de hongos o algún otro síntoma que nos haga dudar que algo no anda bien con nuestros pies, habrá que acudir al podólogo lo antes posible para que el problema no se agrave y necesite de mayor tiempo para llevar un tratamiento.