25/12/2025
Hoy me reconozco.
Me miro con honestidad y con amor.
Soy una mujer que ha atravesado mucho.
He vivido procesos intensos, desafiantes, transformadores.
Y aquí estoy… de pie, entera, consciente, más fuerte que nunca.
Soy una mujer resiliente.
Una mujer que no se rindió.
Una mujer que se eligió una y otra vez.
Hoy honro todo lo que he sido,
y suelto con gratitud lo que ya no me pertenece.
Suelto el miedo.
Suelto la culpa.
Suelto la duda.
Suelto la versión de mí que se conformaba, que se hacía pequeña, que dudaba de su valor.
Esa versión ya cumplió su función.
Hoy elijo algo más grande.
Hoy habito una nueva versión de mí.
Soy una mujer consciente, amorosa, intuitiva y poderosa.
Mi energía es calma, presencia y claridad.
Camino con firmeza, con elegancia, con certeza.
Mi mente está clara.
Mi corazón está abierto.
Mi espíritu está en paz.
Soy guía, soy espejo, soy sostén.
Acompaño desde la verdad, desde la conciencia, desde el amor.
Mi presencia transforma.
Mi voz inspira.
Mi camino abre caminos.
Estoy aquí para servir, para elevar, para despertar.
Y lo hago siendo fiel a quien soy.
No es una fantasía.
Es una realidad en gestación.
Cada paso que doy me acerca más.
Cada decisión me alinea.
Cada día me convierto más en quien vine a ser.
No vengo a apapachar desde la comodidad, sino a impulsar desde la verdad.
Estoy creando una vida alineada con mi verdad más profunda.
Y cada día, sin prisa pero sin pausa, me convierto en la mujer que siempre supe que podía ser.
Los pensamientos limitantes ya no gobiernan mis decisiones. Hoy elijo desde la conciencia, no desde el impulso. Ya no busco anestesiar emociones; ahora las escucho, las comprendo y las transformo.
Porque yo me he transformado, por eso. Yo sé transformar.