19/11/2025
Amaranto y sus efectos sobre el Microbioma Intestinal.
Dr. Manlio F, Blanco
El amaranto es reconocido como un alimento nutracéutico por tener proteínas de alta calidad debido a su composición de aminoácidos esenciales que cubre los requerimientos recomendados para niños y adultos, además de contener péptidos encriptados con diferentes funciones biológicas que promueven la salud del consumidor. Desde tiempos prehispánicos, el amaranto se ha consumido como grano reventado; proceso térmico que mejora su calidad nutritiva y la digestibilidad. El consumo de amaranto reventado se ha asociado con la recuperación de niños con desnutrición.
Se realizó un ensayo piloto no aleatorizado para evaluar los cambios en la composición, estructura y función del microbioma intestinal de niños con retraso en el crecimiento que recibieron diariamente cuatro gramos de amaranto reventado durante tres meses. Se colectaron heces y suero al inicio y al final del ensayo. Se cuantificaron los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y se analizó la composición bacteriana intestinal mediante secuenciación del gen ribosomal 16S ARNr.
Los resultados de antropometría y hematología mostraron que los niños no presentaban patologías adicionales a la baja talla para su edad. Se observó que el consumo de amaranto llevó a una disminución de la abundancia relativa de las bacterias Alistipes putredinis, Bacteroides coprocola y Bacteroides stercoris, relacionadas con la inflamación y la colitis, y un aumento de la abundancia relativa de las bacterias Akkermansia muciniphila y Streptococcus thermophiles, asociadas con la salud y la longevidad. Los resultados demuestran que el amaranto reventado es un alimento nutritivo que ayuda a combatir la malnutrición infantil mediante la modulación del microbioma intestinal.
Propiedades nutricionales del amaranto
El amaranto es un pseudocereal con un perfil nutricional notable, que combina una alta densidad de nutrientes con compuestos específicos de origen vegetal.
• Vitaminas: Vitamina B6, folatos, vitamina C, vitamina E.
• Minerales: Magnesio, fósforo, hierro, calcio.
• Antioxidantes: Escualeno, tocotrienoles, compuestos fenólicos.
• Fibra: Fibra dietética soluble e insoluble.
• Grasas saludables: Ácidos grasos insaturados, incluyendo omega 6 en pequeñas proporciones.
• Otros compuestos: Proteínas vegetales con todos los aminoácidos esenciales (lisina, metionina, treonina.