01/11/2025
El cortisol tiene efectos complejos en las células musculares, ya que en situaciones de estrés crónico o niveles elevados, promueve la degradación de proteínas musculares y moviliza aminoácidos para obtener energía, lo que puede llevar a la pérdida de masa muscular y debilidad. Por otro lado, durante el ejercicio agudo, un aumento transitorio de cortisol puede ser beneficioso para el desarrollo muscular y la adaptación. El cortisol también antagoniza la acción de la insulina en las células musculares, disminuyendo la captación de glucosa para mantener la disponibilidad de este para el cerebro, y puede aumentar la inflamación muscular.