04/03/2026
Cuando un niño está herido emocionalmente, no siempre puede decirlo con palabras.
A veces aparece como enojo.
A veces como silencio.
A veces como conductas que desconciertan a los adultos.
El corazón roto no siempre se cuenta.
Muchas veces se dibuja, se rompe, se repite o se fragmenta.
Por eso en terapia de arte trabajamos con imágenes, formas y símbolos.
Porque antes de poder hablar de lo que duele, el cerebro necesita representarlo.
El arte permite que experiencias emocionales que aún no tienen palabras encuentren una forma segura de aparecer.
Y cuando el dolor encuentra forma, empieza a organizarse.
Si te interesa acompañar a un niño que está pasando por un momento difícil, preparamos una pequeña guía con 3 ejercicios de arte que pueden ayudar a sostener ese proceso.
Escribe ROTO en los comentarios
y te la enviamos por mensaje.
Infancia
IMPA